Yo soy Panchito



¡Hola! Mi nombre es Francisco (más conocido entre mis amigos y familiares como Panchito). Soy el creador de esto que estás viendo, Donde Panchito, en mayo de 2006. Tengo 32 años. Nací en febrero de 1990 en la sureña ciudad de Concepción, Chile. Tengo dos hermanos, ambos mayores que yo.

Me considero una persona sociable. Quienes me conocen saben que soy extrovertido, muy chacotero y me gusta alegrar a los demás con mis tallas espontáneas. Soy responsable en mis quehaceres, me gusta andar en bicicleta y manejar mi pequeño autito. Estudié toda mi enseñanza básica y media en un Colegio Adventista, aunque no soy de esa religión (De kinder a 8vo en el Colegio Adventista de Hualpén, y de 1ro a 4to medio en el Colegio Adventista de Talcahuano).

Estudié un año Pedagogía en español (para ser profesor de lenguaje) en la Universidad de Concepción. Abandoné la carrera por tener otros tipos de metas, de índole espiritual, aun cuando algunos cercanos se opusieron a que hiciera eso, tildándome incluso de loco. No me arrepiento de haber tomado esa decisión, puesto que no me ha faltado trabajo. Las he hecho de cartero, vendedor de gas, cajero de supermercado, supervisor de cajas y tesorero en administración de valores (también en un supermercado), reponedor, atendedor en un casino de comida y, actualmente, como transportista.

Sentimentalmente hablando... en realidad no hablo mucho de eso aquí, pero puedo comentarles que tengo novia. Una linda chica que me hace muy feliz. Llevamos un tiempo de relación y estamos muy felices los tres (sí, tres. Porque ella tiene una hija de una anterior relación). Y juntos estamos luchando para que, más adelante, seamos la "familia más bakán y feliz del universo".

No me gusta tomar sopas. Detesto la gente mentirosa. Intento andar siempre con una sonrisa en mi rostro. Me encanta ayudar a otros a entender la Biblia. ¡Y soy un apasionado escribiendo en mi blog! Y qué bueno que te has dado el tiempo de conocerme un poquito. Ya te puedes dar cuenta que, a la larga, soy un joven más del montón, común y corriente como cualquier otro.

Ahora que ya sabes de mí, ¿por qué no comienzas a leer mis artículos? Te sugiero que comiences por este, que me encanta muchísimo. ¡A leer!