134. La odisea para hallar empleo


Esta gente no está calentándose al sol porque tienen frío. Están haciendo fila para conseguir un empleo.
Buscar empleo nunca ha sido una tarea fácil. Menos cuando no tienes mucha experiencia laboral. Incluso para quienes se sacan la mugre estudiando 6 o más años en una Universidad le es difícil encontrar un trabajo acorde a lo que estudiaron, por lo que concluyen que perdieron su juventud haciendo puras tonteras y terminan barriendo calles o haciendo cualquier otra cosa demuestra que un cartón universitario no es trabajo seguro.

Aquí estudié... o intenté estudiar
Pues bien, pensando en eso, y como les conté en su momento en este espacio, a principios de 2009 dejé la universidad y lo que estaba estudiando (Pedagogía en Español) y me decidí a buscar un trabajo a medio tiempo para poder suplir mis actividades espirituales que tenía como meta. Déjenme contarles cómo ha sido mi experiencia al buscar empleo y cómo se aplica la frase "Querer es Poder" cuando te lo propones.

Dejando la universidad y mi primer empleo
En el artículo número 109 de mi blog indiqué mis razones por las cuales yo no quería seguir estudiando (más información, léete ese artículo). Mi diario de vida, fiel compañero de viaje, relató el día en que tuve el atrevimiento y la valentía de decirle a mi padre lo que YO quería hacer con mi vida y que YO quería ser feliz haciendo lo que más me gustaba. El relato decía así:

"Viernes 6 de marzo de 2009
22:17 hrs: Hoy hablé con mi Padre. A las 7:30pm me senté en el sofá frente a él y recién terminamos de hacerlo. Tengo la posibilidad de trabajar. Mi padre me dio un mes para mostrarle el contrato. [...] Mañana se inicia una nueva etapa en mi vida" (Página 2076)

Pues bien. Al término de ese mes no logré mostrarle un contrato, aunque le dije en aquella conversación que un mes no era tiempo realista, especialmente porque en esa época venía el país saliendo de una crisis económica. Pero como ustedes saben, encontré trabajo como cartero en Concepción

Panchito Cartero
¡Qué recuerdos! Pasear todo el santo día por las calles de Concepción, pasando por casas, y subiendo edificios de hasta 17 pisos con tal de dejar cada una de las cartas que me llegaban por día a mi cuartel. Sin embargo, mi contrato vencía en junio de 2009, y no me la renovaron. Como resultado, fui despedido, por término de contrato y sólo trabajé durante 2 meses.

¿Quiere gas, casera?
Durante julio me quedé de brazos cruzados. No busqué trabajo, porque quería tomarme un mes de descanso. Por cierto, el último día que trabajé como cartero llegué estilando a la casa producto de la lluvia, y estuve 4 días en cama. Descansé, aproveché de hacer actividades espirituales y, pasado julio, comencé a buscar trabajo nuevamente. No pasó mucho tiempo hasta que, a mediados de agosto de aquel año, un amigo (y hermano de la iglesia a la que asisto) me ofreció empleo vendiendo gas en una empresa distribuidora en Hualpén. Yo gustoso accedí, aunque en el camino me di cuenta que el trabajo es para sacarse la mugre.

Vendiendo gas feliz feliz :D
Claro, algunas casas sólo querían balones de 5, 11 ó 15 kilos. Pero habían veces en que había que dejar balones de 45 kilos (algunas veces dos o tres de ese tamaño) en algunos negocios. Otros días quedaban mojadísimo por la copiosa lluvia que caía. Trabajé así durante agosto y parte de septiembre. Luego lo hice esporádicamente hasta fines de año. En enero del año pasado (2010) nuevamente quedé cesante.

El terremoto me jodió
Durante el verano continúe buscando empleo. Mi padre me presionaba porque veía que, según él, estaba puro holgazaneando. Fui a ver a una distribuidora de carnes, donde ofrecían el trabajo de cajero, pero no quedé. Seguía buscando, sin obtener resultados... hasta que un día, junto con una amiga y su papá, fuimos a un supermercado que queda cerca de mi casa. El administrador nos ofreció el puesto de cajeros part-time para mi amiga y para mí. Comenzábamos el 1 de marzo. ¡¡Por fin!! Tenía trabajo en mis manos. Sin embargo, todo quedó en nada.

Triste recuerdo del 27 de febrero
Sábado 27 de febrero de 2010, 3:34am. Un violento terremoto 8.8 grados terminó por acabar con mi sueño de trabajar en ese supermercado. Recuerden que, luego del terremoto, todos los negocios fueron saqueados, incluso algunos fueron quemados. Así que, por el momento, me olvidé de buscar empleo. Lo que importaba en ese momento era sobrevivir al terremoto físico y social. Durante 4 meses el supermercado que me iba a dar empleo se mantuvo cerrado hasta que, a eso de principios de junio, abrió sus puertas.

Esperanzado, fui, junto con un amigo, a ver si aun podían ofrecerme empleo. El administrador nos dijo que fuéramos a la Casa Matriz del Supermercado a dejar nuestros antecedentes, y así lo hicimos. Sin embargo, nunca nos llamaron. La desesperación nuevamente se apoderó de mí.

Mi actual trabajo
En julio otro amigo mío me contó que en un Supermercado cerca de mi casa estaban recibiendo personal. Yo rápidamente fui a dejar mi currículum con mis antecedentes. Luego de algunas semanas, me llamaron por teléfono, para citarme a una entrevista. En aquella ocasión me ofrecieron el trabajo de cajero part-time. Yo con gusto acepté. Pensé que me iban a decir el típico "Te llamaremos", pero para mi sorpresa me dijeron que entraba al día siguiente a las 8.30 horas. ¡¡Qué feliz estaba!! Encontré un trabajo.

Al otro día me enseñaron a usar la caja del supermercado. Fue un 28 de julio de 2010, hace casi un año. Hoy, continúo en ese supermercado como cajero polifuncional de tiempo indefinido, lo cual me tiene contento. Trato de hacer mi trabajo lo mejor posible, consciente de que si me despiden, me costará encontrar empleo nuevamente. Pongo todo de mí para que ese trabajo sea mio por un buen tiempo más. ¿Cuál es la lección? Que no importa los problemas que tengas, si te esmeras en alcanzar tus objetivos, lo lograrás, tarde o temprano, y yo lo logré gracias a Dios. Ahora los dejo, en un ratito más entro al trabajo...

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5 Comentarios

Alejandro dijo…
tengo un amigo que trabaja en Lipigas en Chile-Concepción...quizas lo conozcas..jiji
Alejandro (México)
Panchito dijo…
Hola Alejandro: ah si? Y cómo se llama tu amigo? Quizás lo conozca. Saludos!
Alejandro dijo…
Se llama Omar...pero parece que trabaja en Gasca, no en Lipigas. Pero lleva varios años trabajando,debes conocerlo..es muy conocido por allá...
Alejandro dijo…
lo conoces o no...?
Panchito dijo…
Pues no, no lo conozco :S