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viernes, 23 de diciembre de 2022

420. Las ventajas de no celebrar Navidad (actualización)

En octubre expliqué por qué no celebro Halloween. Ahora quiero explicarles por qué tampoco celebro Navidad. Puede que se lleven una sorpresa
Escucha este artículo (10:33 min)


Nota 1: Este artículo es una actualización del artículo que publiqué en el año 2011, y que puedes leer aquí.

Nota 2: Como siempre lo he dicho, respeto profundamente a quienes deciden celebrar esta festividad con sus familias y amigos. Pero, así como yo respeto esa decisión, espero lo mismo de quienes deciden leer este artículo: que respeten mi decisión de no celebrarlo, por las razones que expondré a continuación.

Estamos llegando al final de la temporada 17 de mi ya larguísimo blog: Donde Panchito. Y estoy contento con lo logrado en este año. En el último artículo de la temporada les comentaré algunos hitos importantes que mi blog ha alcanzado. Pero, no podía terminar este año sin escribirles una actualización de un artículo que escribí hace ya 11 años, por estas mismas fechas: el artículo 158, titulado igual que este que estás leyendo ahora: "Las ventajas de no celebrar Navidad". Creí necesario hacer uno nuevo ya que, aunque usaré los mismos argumentos de peso de antaño para explicarles el por qué no participo de esta festividad, en 11 años mis circunstancias (y las del mundo) han cambiado enormemente.

Además, en algún tiempo más (quizá para diciembre del año entrante), republicaré una serie de artículos con datos interesantes sobre la Navidad, y que expuse el 2008, en los inicios de Donde Panchito, y que tuve que borrar porque, lamentablemente, recibí muchos comentarios irrespetuosos de gente que no es capaz de aceptar a otros que piensan distinto. Confío en que, en esta ocasión, quienes me lean, puedan hacerlo con altura de miras.

Pues bien, ¿por qué he decidido no celebrar Navidad? Pues, a continuación, estimado lector, te explico (e intentaré ser sencillo y breve) por qué no celebro nada el 25 de diciembre.

1. El ajetreo de fin de año y la presión de celebrar Navidad

No es necesario mirar muy lejos para darse cuenta de que, después del día 15, todos andan desesperados comprando los regalos navideños... y ojalá a todos, para que ningún amigo o familiar se nos sienta. La presión de comprar, especialmente quienes lo hacen a última hora, termina por afectar la salud de las personas, quienes andan más estresadas que de costumbre, y en algunas ocasiones, estas fiestas que deberían ser de paz y recogimiento, se transforman en conductores manejando irresponsablemente, peleas en la calle, poca tolerancia a los demás, y un largo etcétera. Muchos también ceden a la presión de la envidia. Es decir, que quieren hacer regalos y presumir de ello en las redes sociales, incluso haciendo competencia con familiares y vecinos para ver quién hace los mejores regalos. Y eso, a la larga, cansa, y mucho.

Muchos "Papá Noel" comprando regalos para Navidad...

¿Qué ventajas puede tener no celebrar Navidad en este punto? Pues, varias. Nadie me presiona para andar como loco días antes del 25 comprando y comprando cosas. Tampoco tengo la presión de estar regalando cosas a los demás sólo por una fecha determinada. Para mí, siempre será mejor hacer un regalo porque me nace hacerlo del corazón. Creo que así es una forma genuina de demostrarle amor a quienes tú quieres. Y puedo andar en paz, sin el ajetreo propio de estas festividades.

2. Los gastos para celebrar Navidad

Nadie puede negar que se gasta harto para estas fechas. Y con esto de la inflación, los gastos aumentan mucho más. En el artículo que escribí hace años, hablaba de personas que llenaban carros con mercadería, superando los $200.000. Ese valor, ajustado a la inflación de los últimos 11 años, da como resultado que, ahora, serían $314.000 de gastos en comestibles. Es más de un 50% de aumento. Y muchas, muchísimas personas, usan tarjetas de crédito para endeudarse hasta por 1 año. No terminan de pagar la Navidad pasada y ya tienen que endeudarse de nuevo para la siguiente Navidad que ya se les vino encima.

Muchos gastan exorbitantes sumas de dinero, o se endeudan
y cargan con esa mochila todo el año

Si bien es cierto no todo el mundo gasta esa cantidad de dinero, muchas familias sí incrementan sus gastos en estas fiestas. En una época donde muchos alegan que no hay dinero suficiente para subsistir cada mes, es curioso ver que varios de aquellos alegones sí tienen recursos para celebrar a destajo, pero el resto del año viven sólo pagando deudas, para luego endeudarse de nuevo, sin poder cerrar ese ciclo. Pero, miren, pongamos un ejemplo práctico.

Imagina que ya estoy casado con mi novia Evelyn y, junto con nuestra hija (mi futura hijastra) decidimos celebrar Navidad con algunos amigos. Calculemos los gastos y veamos:
  • Árbol de Navidad decente y adornos para el árbol: $70.000
  • Comida para la cena con todos los amigos: $100.000
  • Regalos de Navidad (promedio): $70.000
  • Luces para adornar la casa: $10.000
  • Cuenta de la electricidad de ese mes: $50.000
Quizá el total de $300.000 no parece mucho, pero es sólo para UNA festividad. Es el 75% de un sueldo mínimo en Chile (a diciembre de 2022). Está claro que muchos tienen los recursos para gastar eso en un día, pero yo no

Adornar el exterior de las casas con luces eleva
la cuenta de la electricidad

¿Qué ventajas tiene no celebrar Navidad? No hago gastos que se salgan de mi presupuesto, y no tengo que andar endeudándome, por lo que no tengo la presión de estar todos los meses pagando, preocupado por si no puedo pagar la deuda por abecé motivos. Ese dinero que no gasto lo podría usar perfectamente para ahorrar, comprar el pedido del mes completo (y no un sólo día), o hacer arreglos en la casa. No necesito una fecha específica para juntarme con amigos y familia para comer y hacernos regalos. Puede ser en cualquier fecha del año y, te aseguro, no saldrá esa cantidad de dinero como gasto.

Pues, las dos razones aquí expuestas no tienen que ver exclusivamente con Navidad. Eso está claro. Siempre hay gente acelerada y estresada, malos conductores y muchos que se endeudan todo el año por cualquier cosa, gastando mucho más de lo que tienen. Pero la tercera razón sólo se puede aplicar a esta festividad, y es que, hablando sinceramente, la Navidad es una mentira. ¿Cómo así?

3. Jesús no nació un 25 de diciembre

Y este punto es, quizás, el más raro. ¿Por qué? Porque muchísima gente sabe que Jesús no nació el 25 de diciembre y, sin embargo, celebra Navidad. Muchos ni siquiera son cristianos, y también la celebran. Pero, si el caso es que tú no sabías que Jesús no nació el 25 de diciembre, te aportaré algunos antecedentes para que veas que es imposible que Jesús haya nacido en esta fecha.

Cuando Jesús nació, habían pastores a las afueras en Belén, cuidando sus ovejitas. A estos pastores los ángeles les dieron la buena noticia del nacimiento del hijo de Dios (Lucas 2:8-11). Lo interesante de este punto es que Belén está en el hemisferio norte, y para el 25 de diciembre los pastores tienen a sus ovejas guardadas debido a las nevazones. Claro, porque allá es invierno, mientras que en Chile es verano. Si fueras pastor, ¿tendrías a tus ovejas a la intemperie en una fría y nevada noche de invierno? No tiene sentido.

Bajo las condiciones climáticas de esta foto sería insensato
(y hasta cruel) tener pastando ovejas a la intemperie.

El mismo relato de Lucas que acabo de citar nos indica que, para el nacimiento de Jesús, Augusto César, emperador del Imperio Romano, había decretado un censo en sus fronteras (Lucas 2:1-4) No sería lógico pensar que Augusto haya hecho este censo en el invierno, conociendo a los judíos, que no apoyaban gustosamente al gobierno Romano. Podría haber sido motivo para una rebelión.

Entonces, ¿de dónde salió esta celebración? Interesante pregunta, puesto que, como indica la Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, de John McClintock y James Strong: "La celebración de la Navidad no es un mandato divino, ni tiene su origen en el Nuevo Testamento”. La verdad es que tiene tintes paganos. The Encyclopedia Americana explica: "La razón para establecer el 25 de diciembre como la Navidad no está muy clara, pero por lo general se sostiene que se escogió el día porque correspondía con las fiestas paganas que se celebraban alrededor del tiempo del solsticio de invierno, cuando los días empiezan a alargarse, para celebrar el 'renacimiento del Sol'. [...] Las saturnales romanas (una fiesta dedicada a Saturno, el dios de la agricultura, y al poder renovado del Sol), también tenían lugar en este tiempo, y se cree que algunas costumbres navideñas tengan sus raíces en esta antigua celebración pagana". Puedes leer más sobre esto en un artículo de la BBC titulado "Qué eran las saturnales, el rito pagano romano al que se atribuye el verdadero origen de la celebración de la Navidad".

La Navidad es una mentira. Jesús jamás nació en esa fecha. La Biblia no menciona el día de su nacimiento ni tampoco nos insta a celebrarlo. La Navidad nació del paganismo. Y a Dios no le gusta cuando mezclamos celebraciones paganas para acercarnos a él (compara con Éxodo 32:4-10). El propio Jesús dijo en una ocasión que su Padre busca a quienes lo adoren con verdad (Juan 4:23, 24). Y como la Navidad se basa en una mentira, entonces no la celebro.

¿Ventajas de no celebrar la Navidad? Tengo la conciencia tranquila de no celebrar algo que es mentira y que está manchado con el paganismo. Dios detesta a los mentirosos (Éxodo 20:16; Apocalipsis 21:8). Yo deseo adorar a Dios con verdad, y si celebrara Navidad me estaría contradiciendo. Esa es la mayor razón por la que no celebro nada el 25 de diciembre.

Quiero adorar a Dios como Él lo pide

Tal como escribí cuando hablé de Halloween, puede que alguien piense que soy un amargado porque no paso las fiestas en felicidad con mis amigos y familia. Pero mucho depende de lo que haga el resto del año. Frecuentemente paso momentos de esparcimiento y entretenimiento con mi familia y mis amigos. Con mi novia y su hija también lo pasamos super bien y muy a menudo. No extraño celebrar Navidad porque no necesito una festividad para pasarlo bien, ni debo hacerlo por obligación. Lo hago cuando me nace, y así lo disfruto más.

La Biblia insta a adorar a Dios con verdad. Y si celebro Navidad,
iría en contra de lo que Dios pide

La próxima semana se acaba el año y, también, la temporada 2022 de mi blog. Quedan un par de artículos aun. De hecho, uno de ellos es algo que he querido hacer por años y, por fin, pude realizarlo. ¿De qué hablo? No se pierdan el siguiente artículo.
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Procedencia de las imágenes:

martes, 25 de octubre de 2022

414. Yo no celebro Halloween

Todos los años millones celebran Halloween... pero habemos muchos que no lo hacemos. Aquí te cuento por qué no celebro nada el 31 de octubre
Escucha este artículo (6:17 min) 


El próximo lunes 31 de octubre, por la noche, en todo el mundo millones de niños y jóvenes saldrán de sus casas e irán puerta a puerta disfrazados pidiendo dulces... el famoso "Dulce o travesura" que conlleva celebrar la festividad de Halloween. Cuando chico se veía más que ahora eso sí: muchos niños yendo por las calles, esperando que los vecinos les den dulces. Y si no lo hacían, les llenaban las casas con huevos. Lo cierto es que esta festividad se ha extendido por todo el mundo, y muchos, millones, lo ven como algo inocente y divertido. Pero hay muchos que no lo ven así; de hecho, yo no celebro esta festividad. Para mí es sólo una noche más del año.

"Pero qué aburrido eres", puede que piense alguien. Pues, a decir verdad, ya voy para los 33 años y ya no soy un cabro chico como para andar pidiendo dulces en las calles, pero, aunque tuviera 15 años, tampoco lo haría. Hay razones de peso mucho más importantes que la edad para no celebrar Halloween. ¿Cuáles son? Para ello, debemos averiguar qué se celebra el 31 de octubre.

Antes de continuar, quiero dejar claro que respeto profundamente a quienes deciden celebrar esta festividad, u otras. Tal como en su momento aquí en mi blog pedí que me respetaran mi decisión de no celebrar Navidad, también pido respeto (por ejemplo, si decides comentar este artículo) por decidir voluntariamente no celebrar Halloween. Dicho esto, continuemos.

Samhain

¿Has oído del nombre que he puesto como subtítulo? Quizá no, y no serás el único. Ese es el nombre de una fiesta celta que ocurría a finales de octubre. Estamos hablado de hace más de dos mil años. Lo hacían en esa época porque consideraban que era el tiempo en que andaban más espíritus malos dando vueltas y los humanos podían visitar el mundo de los muertos. Para poder calmar a estos malos espíritus acostumbraban a disfrazarse de monstruos para pasar desapercibidos entre aquellos espíritus, y les ofrecían dulces. Así podían apaciguarlos. ¿Te suena familiar todo esto? Pero, espera. Hay más.

¿Por qué se usan calabazas en esta festividad? En la Edad Media acostumbraban a ir por las casas aquella noche pidiendo comida a cambio de una oración a favor de los difuntos. Además, usaban “faroles que consistían en nabos ahuecados con una vela dentro que representaba el alma atrapada en el purgatorio” (Halloween—From Pagan Ritual to Party Night). Lo hacían para espantar a los malos espíritus. Con el tiempo, cambiaron los nabos por calabazas, ya que eran más fáciles de conseguir, ahuecar y tallar para construir estos faroles espanta-espíritus. ¿Y para qué hablar de los fantasmas, vampiros, brujas, hombres lobo y zombis? Durante siglos siempre se los ha relacionado con los espíritus malignos.

Hace unos 10 años aproximadamente, una enciclopedia de tradiciones estadounidenses, hablando de la irrupción de Halloween en Estados Unidos, indicó: "Básicamente, el objetivo de Halloween es contactar con los espíritus, muchos de los cuales se dedican a intimidar o a asustar". Una bruja de la religión wicca - quienes practican todavía la brujería y ritos de los antiguos celtas - dijo algo para el diario USA Today y que me llamó mucho la atención: "Los Cristianos no lo saben, pero están celebrando con nosotros nuestra fiesta, y nos encanta".

No celebro algo que va en contra de mis principios

Las palabras de esta bruja, citadas al final del subtítulo anterior, son las que me hace no celebrar esta festividad que, tal como la Navidad, es pagana. Yo me considero un cristiano: me esfuerzo por seguir los principios bíblicos e intento guiar mi vida por la Palabra de Dios. Por eso, no me puedo imaginar estar celebrando algo que va explícitamente en contra de mis principios

La Biblia: la base de mi forma de vida,
mis creencias y mis principios morales

"Ya - puede que alguien me diga -. Pero la Biblia no habla de Halloween, por lo que no te prohíbe celebrarla". Es verdad que la Biblia no dice explícitamente "No celebres Halloween", pero si da principios que me llevan a la conclusión de que no debo hacerlo:
  • "No sea hallado en ti quien (...) consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas" (Deuteronomio 18:10-12). Para Dios cualquier cosa que tenga relación con los muertos es detestable, incluso cuando uno finja hacerlo mediante una festividad como Halloween.
  • "Los muertos nada saben" (Eclesiastés 9:5). No me puedo comunicar con los muertos.
  • "Antes digo que aquello que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios" (1 Corintios 10:20-21). No puedo adorar a Dios y, al mismo tiempo, participar en una fiesta que tiene estrecha relación con los demonios.
"Ya - puede que otra persona me diga -. Pero ¿qué tiene de malo? Total, es algo que celebraban los celtas hace mucho tiempo. Yo no tengo nada que ver con eso". Puede que tenga lógica. Pero ¿te comerías tu dulce favorito si te lo hallaras en medio de las alcantarillas, todo sucio y maloliente? Por mucho que te guste, no te lo comerías. Aunque lo limpies al máximo, siempre estará la posibilidad de enfermarte, ¿no? Pues así veo yo las festividades que no van acorde con lo que la Biblia dice. Parecen lindas, dulces e inofensivas. Pero, aunque la gente intente limpiarlas, para mí, comerlas significaría enfermarme espiritualmente hablado. Tiene lógica, ¿cierto?

¿Te comerías un exquisito dulce,
aunque lo hayas sacado de aquí?

Pues, tal como dije al principio, respeto a quienes celebren esta festividad. Pero quería dejar expuesto las razones por las cuales jamás verás adornos de Halloween en mi blog, o artículos hablando sobre los difuntos o los muertos, los fantasmas o calabazas... qué sé yo. Yo no la celebro, y me siento feliz por no hacerlo. Soy fiel a Dios y a mis principios. ¡Saludos!

Si deseas más información puedes visitar los siguientes enlaces:
Los textos bíblicos citados son de la Versión Reina Valera de 1995
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Procedencia de la foto donde aparece una Biblia:

miércoles, 10 de noviembre de 2021

392. Esperanza, parte 3

Escucha este artículo (4:59 min)


Creo que a todos les viene muy bien escuchar buenas noticias. Claro, al vivir en un mundo donde abundan las noticias malas, encontrar alguna que sea buena puede ser complicado. Pero no es imposible. En la primera parte hablamos de lo importante que es la esperanza y por qué es difícil cultivarla en estos tiempos complicados. En la segunda parte tocamos el tema de la soberanía, y por qué Dios es el único que está capacitado para gobernar a los seres humanos. También vimos cómo el mundo va de mal en peor, por muy buenas intenciones que tengan las personas por cambiar las cosas para mejor. En esta tercera y última parte de esta serie, veremos cuáles son los cambios de raíz que necesita la humanidad y quién se encargará de que esos cambios sean una realidad.

miércoles, 13 de octubre de 2021

389. Esperanza, parte 2

Escucha este artículo (7:19 min)



Hace unas semanas conversábamos aquí en el blog sobre la importancia de la esperanza, ya que es la llama que nos mantiene optimistas hacia el futuro. Es necesario mantener la esperanza incluso en las situaciones más adversas. Es más: en esas circunstancias es cuando más esperanzados debemos ser.

sábado, 18 de septiembre de 2021

387. Esperanza, parte 1

¿Es iluso ver el futuro con esperanza? ¿O hay razones de peso para ello?

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Cuando pasamos por situaciones complicadas en nuestra vida, tendemos a mantener la esperanza en que todo se solucionará más temprano que tarde. Esa actitud nos ayuda a enfrentar los problemas de mejor manera, porque, aunque los golpes de la vida duelan, pensamos en el futuro, en el momento en que aquella situación que tanto nos angustia ya no exista.

jueves, 19 de agosto de 2021

384. El Diseñador Invisible de Organismos y Sistemas

Escucha este artículo (1:26 min)

Una interesante reflexión en un colegio cualquiera
Foto extraída de naturlider.com


En una clase de naturaleza en un colegio, el profesor explicaba acerca de lo maravilloso que es nuestro planeta. Explicó los sencillos pero increíbles procesos del ciclo del agua, la fotosíntesis y la capa de ozono como barrera para cuidar este hermoso lugar. Al final de la clase, cuando ya había explicado todo, un alumno le preguntó al profesor:

lunes, 24 de mayo de 2021

377. La vida es una película

La vida pasa muy rápido... ¿Qué estamos haciendo con ella?



Demasiado joven...










Demasiado despreocupado...










Demasiado seguro de sí mismo...









Demasiado feliz...









Demasiado ocupado...










Demasiado preocupado...










Demasiado viejo...










Demasiado tarde...




La vida pasa muy rápido como para detenernos en pequeñeces, peleas sin sentido, enojos sin razón ni disputas que no llevan a ningún sitio. No nos daremos ni cuenta cuando estaremos mirando hacia atrás y nos preguntemos: "¿Qué hice con mi vida?". Es entonces importante saber comprar tiempo para las cosas que valen la pena: la familia, los amigos, la amistad con Dios, hacer el bien sin importar a quién, ser agradecidos, ser bondadosos y empáticos. Sólo así al final de esta película, podremos irnos en paz sabiendo que hicimos todo lo que teníamos que haber hecho.*
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* Tomado del libro "Una carta para usted", año 1995, pág. 32 y 33
Las fotos corresponden a los siguientes lugares:
http://cepem.com.ar/weblog/%C2%BFque-quiere-decirte-tu-bebe-con-su-llanto/
http://eats.wordpress.com/2007/05/18/
http://www.moto22.com/2007/06/26-cambios-de-reglamento-en-la-historia-de-las-sbk
http://www.selectaenlinea.com/archivos.php?mode=viewsection&section=9&month=02&year=08
http://www.tevatuteur.com.ar/nueva/htm/pag_soluciones.htm
http://blogs.rpp.com.pe/saludenrpp/2008/05/15/la-salud-del-hombre-lo-que-debe-saber-para-sentirse-bien
http://eigualmc2.wordpress.com/2008/03/07/mas-dramatismo-en-nuestras-fotos/
http://www.noesficcion.com/2008/01

domingo, 29 de marzo de 2020

356. ¿Qué aprendemos del Coronavirus?

¿Por qué tantas desgracias en el mundo?
Vivimos tiempos complejos. En el anterior artículo pudimos ver los efectos del famoso coronavirus en la vida de la gente. Claramente la situación está fuera de control. Y por muchas medidas que se tomen, no se ve una solución a corto plazo. Sin embargo, lo que estamos viviendo hoy en día es sólo un ápice de una acumulación de problemas a nivel mundial y local que, a todas luces, tiene que pasar. Pero, ¿podemos aprender algo de lo que hemos vivido últimamente? Claro que sí. Sé que hace más de 10 años que no hablo asuntos bíblicos en un artículo completo, pero la situación amerita que, por esta vez, hable lisa y llanamente de lo que enseña la Biblia al respecto. Presta atención.

¿Qué aprendemos de los sucesos mundiales actuales?

a) El dinero no puede salvar nuestra vida. la crisis del coronavirus nos tiene a todos en la misma situación, no importa si tenemos mucho o poco dinero. Por mucho dinero que tengamos en nuestras cuentas bancarias, o aun pudiendo ir a la clínica más cara y con los mejores médicos del mundo, el virus puede acabar con nuestras vidas igual. Eso nos deja claro que, aunque seamos millonarios, el dinero no nos puede salvar de alguna epidemia o de cualquier otra enfermedad. Con razón la Biblia nos insta a no amar el dinero y, por el contrario, cultivar amor por el prójimo, que llena más que todo el dinero del mundo (lee 1 Timoteo 6:10)


b) Hay que ser empáticos. La gente se desespera. Se lleva todo de los supermercados y de las farmacias, sin tener ninguna consideración por los demás. Esta característica es contraria a la empatía, a saber, ponerse en el lugar del otro. Claramente si yo quiero protegerme de esta pandemia, debo permitir que los demás también lo hagan. Tristemente, la sociedad humana es terriblemente egoísta, y lo que estamos viviendo es prueba de ello. Por ello, la Biblia nos pide que amemos al prójimo y lo demostremos con hechos, no sólo con palabras (lee Mateo 7:12, Hechos 20:35)

 
c) Hay cosas más importantes que el dinero y el trabajo. "Trabaja para vivir, y no vivas para trabajar". Los cambios de circunstancias han hecho que muchas personas vean si realmente el dinero y el trabajo es más importante que la familia, los amigos o Dios. Ahora que todos estamos encerrados en nuestras casas, echamos de menos pasar tiempo la familia que no vive con nosotros, o con los amigos. Pero si esto no hubiera pasado, muchos seguirían de sol a sol trabajando como locos para mantener la vida extravagante que tienen. Sé que muchos trabajan arduamente para llevar un sueldo mínimo a sus casas, pero nunca debemos olvidar que, por sobre el trabajo o la plata, está nuestra familia. Dios, el creador de la familia, nos pide que la mantengamos, pero también que sepamos darle estabilidad emocional y espiritual, cosa que no se logra si trabajamos sin parar (lee Efesios 3:15; Efesios 5:28,29,33; 1 Timoteo 3:5)

 
d) La clave de la felicidad está en ser personas espirituales: Muchos afirman que el dinero es la clave de la felicidad. Y, aunque el dinero claramente ayuda, no son pocas las personas que, teniendo millones de pesos, no son felices. ¿Dónde está la felicidad? Satisfaciendo nuestra necesidad espiritual. Ahora que tenemos más tiempo libre, busquemos a Dios. Leamos la Biblia y averigüemos la Verdad sobre Él. Quizá nos llevemos una sorpresa sobre lo que creemos acerca de Dios (lee Josué 1:8; Salmo 1:1-3; Mateo 5:3)
 

e) El ser humano no está capacitado para autogobernarse: todo lo que está pasando con la pandemia es una prueba más (de las muchas que hay) de que el ser humano jamás fue creado con la capacidad de gobernarse a sí mismo. Claramente, lo que dice la Biblia en Jeremías 10:23, es una verdad absoluta. Durante miles de años, los seres humanos han intentado acabar con los problemas que nos aquejan (incluyendo las enfermedades), pero jamás lo han logrado. Sólo Dios tiene la capacidad, y las ganas, de acabar con nuestros problemas y llevarnos a la felicidad absoluta (lee Eclesiastés 8:9)

 
f) Las pestes son parte de la señal "del tiempo del fin": las pestes es sólo una arista de la señal del tiempo del fin. Las pruebas que estamos viendo sobre el tiempo del fin son irrefutables: pestes, guerras, terremotos, hambre, destrucción del medio ambiente... personas malvadas, frívolas, sin autocontrol, furiosos y con ganas de hacer maldades... un sistema político, comercial y eclesiástico corrompido... todo eso nos muestra que pronto vendrá el fin. Pero... ¡Anímate! No hay que tener miedo (lee Mateo 24:7-14; Lucas 21:10,11 ; 2 Timoteo 3:1-5)
 

g) Lo que se viene será realmente genial: las iglesias tienden a enseñar que Dios nos pone a prueba, o que a Dios no le importamos. ¡Nada más alejado de la verdad! Dios acabará con todo lo malo de este mundo. Los problemas que nos aquejan serán cosa del pasado: viviremos por siempre en una tierra libre de todo lo que nos hace daño. Eso quería él en un principio, y nada ni nadie podrá impedirlo. Eso demuestra claramente que a Dios sí le importamos, y que ahora es el momento de ponerse de parte de él. (lee Isaías 33:24, Salmo 37:10, 11; Apocalipsis 21:3-5)

 
¿Qué debemos hacer?
Como podemos ver, muchas cosas se pueden sacar al limpio con lo que estamos viviendo. Esta cuarentena tiene que hacernos pensar en qué estamos haciendo con nuestras vidas. Cuando todo vuelva a estar mejor, estemos más cerca de nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos... y también de Dios. Él es la esperanza de un mundo mejor, y a Él hay que aferrarse, ahora, y para siempre. ¡Saludos!

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domingo, 22 de marzo de 2020

355. ¡Ha llegado el CoronaVirus!

Escucha este artículo (3:46 min)
Hay que sobrevivir a la pandemia mundial que nos aqueja

Estamos viviendo tiempos complicados. El Coronavirus ha llegado para quedarse un buen rato. A decir verdad, yo lo veía bien lejano. Total, el virus comenzó en China. Sin embargo, la cosa se salió de control y, al día de hoy, hay más de 600 contagiados en Chile (1 fallecido). Yo estoy en cuarentena hace ya casi 1 semana por motivo de una faringitis. Por precaución, tomando en cuenta que trabajo entregando insumos y medicamentos en hospitales, la doctora me mandó a cuarentena por 14 días. ¿Qué he podido ver durante mi encierro?

Miedo

La gente tiene miedo. Muchos nunca hemos vivido una pandemia y, cuando comenzamos a ver la cantidad de muertos en el mundo y cómo este virus avanzaba sin piedad por los países, claramente sentimos temor. Pero el miedo es generalizado. He conversado con varios amigos y conocidos, y casi todos concuerdan en que tienen miedo de lo que puede pasar. Miedo incluso de morir. Si bien es cierto la tasa de mortalidad es baja, el enfrentarse a algo que jamás habían vivido (una pandemia) produce temor sobre el futuro.

Egoísmo

Estas crisis sanitarias sacan, algunas veces, lo peor de la gente. Claro está, la gran mayoría es consciente de lo que estamos viviendo, y se quedan en sus casas haciendo una cuarentena voluntaria. Como mencioné en el vídeo, no necesitamos una orden de la autoridad para cuidar nuestra salud. Pero también hay cientos de personas que, en realidad, no sé qué diantres tienen en su cabeza. Piensan que este período es de vacaciones; de salir a pasear, y pasarlo bien. Hay que ser muy tonto para pensar que todo va bien, y que no me contagiaré por salir de vacaciones o al mall (por cierto, acá en Chile están cerrados).

La gente arrasando con todo

En otro frente, el egoísmo se ve reflejado en las compras. Sí, porque, desde que llegó el coronavirus a nuestro país, la gente de volcó a los supermercados y farmacias para arrasar con todo (literalmente). Se acabaron las mascarillas, el alcohol gel, el papel higiénico... Los artículos de primera necesidad iban desapareciendo de los anaqueles. Algunos supermercados tuvieron que limitar la cantidad de unidades de aquellos productos, para evitar que algunos se llevaran todo, y dejaran sin nada al resto.

No, pero después andamos protestando por la igualdad, por los derechos de los adultos mayores... pero igual les dejo los supermercados vacíos para que no compren nada. ¡Hipócritas!

Cumplimiento


Mi blog no es de teología. Pero saben que soy cristiano. Y claramente lo que está sucediendo es un cumplimiento a rajatabla de lo que indica la Biblia, ese libro tan olvidado por muchas personas, e incluso motivo de burla por otros. La Biblia dice sin rodeos que, en el tiempo del fin, se verían, entre muchas otras cosas, lo siguiente:
  • Pestes en un lugar tras otro (Lucas 21:11)
  • Personas egoístas, que piensan sólo en ellos en vez de los demás (2 Timoteo 3:1-5)
  • Personas sin autodominio (2 Timoteo 3:1-5)
  • Burladores que, al ver las pruebas bíblicas, se burlarían de quienes creen en la Palabra de Dios (2 Pedro 3:3, 4)
Señoras y señores: no nos podemos hacer los ciegos a lo que estamos viviendo. ¿Qué debemos hacer entonces? La respuesta en el siguiente artículo. ¡Saludos a todos!

martes, 31 de diciembre de 2019

348. Fin temporada 14: Un año menos

Escucha este artículo (3:59 min)


Como todos los años, la gente se junta esta noche en familia o con amigos a celebrar la llegada de un nuevo año. Junto con ello, se hacen los buenos deseos y los propósitos para el 2020, esperando que sea mucho mejor que el año que ya está próximo a irse. Y bueno, como todos los años, aquí vengo a decirles que no. NO será mejor el año 2020. Sin embargo, debo tenerlos lateados diciendo siempre lo mismo cada fin de año. Por lo que este artículo, el último de la presente temporada, tendrá otro enfoque. Un enfoque más positivo.

¿Un año más? No, amigos: un año menos

En varias oportunidades les he relatado que, conforme pasen los años, las cosas irán empeorando. Eso no lo digo yo: lo dice un libro que mucha gente ni lee, y que incluso se burlan de quienes le tenemos un profundo respeto. Me refiero a la Biblia (léete, como botón de muestra, el artículo 0196: No hay peor ciego que el que no quiere ver). Y es que no se puede ir en contra de lo que ya está estipulado. Honestamente, no sé qué tanto celebra la gente. Este año fue horrible en varios aspectos, y las revueltas, que yo veía de lejos en otros países, estos últimos tres meses las he vivido en carne propia. ¿Podría decir, entonces, que el año 2020 será mejor, si ya se ve que seguirán con las protestas, las tomas de calles, los incendios, y un sin fin de barbaries? ¿Podrías tú decirles a los enfermos terminales, a los niños desnutridos del mundo, a quienes han perdido a sus familias en guerras, a quienes viven encerrados en sus casas por temor a la delincuencia, que el año que viene será mucho mejor? ¡Vamos amigo! Seamos realistas: no hay nada que festejar.

Hay una canción de una conocida banda de música que, en una parte, dice: "Un año más, que se va". Seguramente la has escuchado un par de veces. Y es que, claro está, ha pasado un año más. Pero mi pensamiento con respecto a los años es muy distinto a la letra de la canción. Por que, para mí, no es un año más. Es un año menos. ¿Cómo así?

Falta poco y todos nuestros problemas serán cosa del pasado

La idea original no era que viviéramos en estas condiciones tan horribles. Si fuera así, no me cabría en la cabeza de que Dios nos haya creado para sufrir. Hasta dudaría de su existencia (aunque ya sabemos que sí existe, revisa el artículo 251. Tres razones para creer que Dios existe). Lo cierto es que Dios no quiere esta vida para nosotros. Por ello, Él se ha propuesto acabar con todas las causas de nuestro sufrimiento: las enfermedades, la vejez, las guerras, el hambre, los desastres naturales... ¡Hasta la muerte! ¡Incluso volverán a la vida nuestros seres queridos que han muerto! Y como cada vez falta menos para que eso ocurra, ya que las pruebas así lo demuestran, en vez de agregar un año más, le quito un año a esta sociedad moribunda. Sí: un año menos.

Pronto podremos ser felices de verdad, y podremos festejar todo lo que queramos. Hoy no hay mucho que celebrar: y no es que quiera ser un amargado, pero es que ni siquiera en las mejores perspectivas se puede ver algo mejor para el año que viene; y si algo así ocurre, será pasajero. Mientras tanto, sigo con todas mis fuerzas adelante mientras espero con ansias el día en que Dios nos de motivos de verdad para celebrar: el día en que nuestros problemas y nuestro sufrimiento sean cosa del pasado. ¡Nos vemos en la temporada 15 de Donde Panchito! ¡Hasta entonces!

jueves, 27 de diciembre de 2018

327. Tres razones para creer que Dios existe, parte 3


Amigos, hemos llegado al último artículo de la temporada 13 de mi querido blog. Una temporada cargada de artículos interesantes y muy buenos. ¿Has podido leerlos? Puedes examinar el archivador para que puedas ver cada uno de los 59 artículos de este año, que hoy se nos va.

Antes de pasar al año 2019 (falta poquito ya), quiero que reflexionemos en asuntos espirituales. Y si tienes una Biblia, tenla a mano. De seguro te interesará esta última parte.

Ustedes saben que creo mucho en Dios. Y este artículo es el último de una serie de 3, titulada "Tres razones para creer que Dios existe". Hasta el momento hemos visto dos razones, y hoy veremos una última razón:
  1. Percibimos la existencia de un Dios mediante la creación y por cómo estamos hechos.
  2. La maldad del mundo es por culpa de los propios humanos, así que no podemos decir que Dios no existe porque existe la maldad.
  3. Pronto Dios eliminará toda la maldad y el sufrimiento, y esa será la expresión máxima de la existencia de Dios.
Pero, para poder entender el hecho de que Dios eliminará nuestros problemas para siempre, hay que conocer primero el motivo por el cual existe el sufrimiento. Ya sabemos, como vimos en la segunda parte de esta serie, que Dios no es quien nos causa problemas, pruebas o sufrimientos. Entonces, ¿de dónde viene la maldad?

Los problemas de la humanidad - como la
hambruna - no son culpa de Dios
Es cierto que ya les había comentado que en parte viene de nosotros mismos. Pero nuestra imperfección no es por culpa de Dios, puesto que Él nos creo a Su imagen, y Él es perfecto (Génesis 1:26). Entonces, la imperfección la tenemos por culpa de nuestros primeros padres, Adán y Eva, quienes pecaron deliberadamente al desobedecer a Dios, y preferir obedecer a una serpiente. Pero, esperen: el asunto no es sólo eso. Le creyeron a una serpiente, que en realidad no era una serpiente cualquiera: era el Diablo. Sí, un poderoso ángel creado por Dios. (Génesis 3:1-5)

Entre paréntesis, quiero dejar claro que, si bien es cierto Dios creó a ese poderoso ángel, éste era bueno en un principio. El problema comenzó cuando deseó la adoración que sólo corresponde a Dios. Ese deseo creció en su corazón hasta que aprovechó la oportunidad y tiró "toda la carne a la parrilla". De otro modo no se explica la manía de hacer caer a Adán y Eva y así inicia la rebelión contra Dios, desafiando el derecho de Dios a gobernarnos, derecho que tiene porque Él nos creó (Santiago 1:13, Apocalipsis 4:11).

Las condiciones de vida el próximo año seguirán empeorando. Pero no porque Dios no exista, sino por culpa de nosotros mismos.

Esta noche comienza un nuevo año: 2019, año donde todos se desean paz, amor, y que los problemas se acaben de una buena vez. Pero, déjenme decirles una cosa: eso no sucederá, a menos por el lado de los seres humanos. Como Dios permitió que la humanidad siguiera sin su amorosa guía, e influenciada por el Diablo, nuestra sociedad seguirá en picada (1 Juan 5:19). Eso no quiere decir que Dios no exista porque "a simple vista" no hace nada por remediar la situación. Permitir no es lo mismo que causar, o no hacer nada. Dios existe: y dentro de poco todo el mundo se dará cuenta de ello, incluso quienes se niegan a creer en Su existencia.

Por medio de la Biblia puedes
conocer la verdad de Dios
De hecho, ya ha hecho cosas por nosotros. Nos dejó una guía clara y confiable para nuestra vida: la Biblia, ese libro de quien muchos se burlan y hasta dicen que es anticuada y que no sirve para nada. Pero yo, Panchito, puedo dar prueba de lo sabio que es ese libro. Junto con mi esposa nos esforzamos por aplicarla en nuestro matrimonio. Créanme: los problemas siguen, pero la Biblia nos ha ayudado bastante para solucionarlos y ser felices. Eso de por sí prueba la existencia de un Dios que quiere ayudarnos. El problema es que pocos se dejan ayudar (2 Timoteo 3:16, 17).

Otra cosa que Él ha hecho por nosotros fue enviar a Jesús a morir por nosotros y liberarnos de la muerte. ¿Cómo puede ser eso posible? La imperfección y la muerte que pacedemos todos entró por medio de Adán. Entonces, por medio de Jesús, un hombre perfecto igual que Adán, se nos liberó de todo eso puesto que el hijo de Dios hizo lo que Adán no hizo: ser obediente y fiel a Su Padre hasta la muerte (Romanos 5:8, 12, 19, 23). Esta entrega de amor es clara prueba de la existencia de un Dios que está dispuesto a ceder a su hijo amado a morir por nosotros.

Y lo que es más, ten la bondad de leer estos textos para que veas qué hará Dios en un futuro:
  • Salmo 37:10,11; 72:16
  • Juan 5:28, 29
  • Apocalipsis 21:3-5
  • Isaías 33:24; 35:5,6
Si no existiera un Dios que quiere arreglar los asuntos de esta manera, entonces nuestra vida no tendría sentido, estaríamos vacíos por dentro y sin una esperanza para, por ejemplo, después de la muerte.

Dentro de poco, todos nuestros problemas serán cosa del pasado. Y disfrutaremos la vida de verdad

Entonces, ¿por qué no actúa ahora? Esa pregunta la dejo para que investigues. Que busques en la Biblia la respuesta a esa y otras preguntas. Es un libro confiable, sus profecías se han cumplido, lo que nos da apoyo sólido para pensar que las promesas que faltan por cumplir se realizarán sin falta. Queda claro entonces, que Dios existe. Sólo hay que buscarlo porque, como dice Su palabra, Él no está lejos de nosotros (Hechos 17:27).

Para mí, el día del año nuevo es sólo un día más. El mundo seguirá su curso, y empeorando, como ha quedado demostrado durante estos años recién pasados. Anhelo el día en que nuestros problemas se acaben de una vez, y ese día llegará. ¿Cuándo? Cuando Dios lo estime conveniente. Y de esa manera, todos nos daremos cuenta que Dios, sin lugar a dudas, es un ser real. Sí: DIOS EXISTE.

Quiero agradecer a todos ustedes quienes me han acompañado en esta temporada 13. Este, como les dije al principio, es el último artículo de esta temporada. Sólo queda el vídeo de conclusión que se viene en algunos días más. ¡Muchas gracias amigos! Se viene un pequeño receso de unos 15 ó 20 días para descansar, y volveré con todas las ganas para la temporada 14 de Donde Panchito. ¡Nos vemos!

sábado, 31 de marzo de 2018

284. Semana Santa... ¿Tiene algún sentido?

Obra teatral sobre Jesús

Es Semana Santa en todo el mundo. Sí, lo es. Para algunos es sinónimo de recogimiento, oración y espiritualidad. Para otros, una buena oportunidad para descansar en un fin de semana largo (viernes santo, sábado y domingo de resurrección). Durante centenares de años millones de personas han recordado lo que hizo Jesús: morir por nosotros y rescatarnos de la muerte. Pero, con el correr del tiempo, pareciera ser que casi nadie toma en cuenta esto de la Semana Santa. Por eso, vale la pena preguntarse: ¿Tiene algún sentido todo esto?

Cambios a lo largo del tiempo
Ayer almorcé en casa de mis padres luego de varias semanas sin poder ir a verlos. Ya que hace 1 mes quedé cesante (en otro artículo les hablaré de eso), aproveché ayer que era feriado y me dejé caer por allá. Estábamos viendo televisión y, en realidad, aquí viene mi primera gran percepción de estas fechas. Con el correr de los años, ya poco se ve lo que tiene que ver con Jesús y cosas por el estilo. De hecho, antes ni siquiera se pasaban propagandas, según indicaban mis padres. Durante esos tres días daban películas religiosas, música que incitaba a la espiritualidad y cosas así. Ahora no, sólo unas cuantas películas y ya era. El resto, programas de farándula, propagandas instándote a compra promociones de huevos de Pascua y, si había alguna mención de Semana Santa, era relativo a los ya mencionados huevos de Pascua.

Hoy por hoy, la gran mayoría de las personas ya ni siquiera se toma el tiempo de preguntarse el motivo por el cual una vez al año hay un feriado largo en marzo o abril. Muchos sólo piensan en disfrutar de tres días de descanso, pasarlo bien. Cosas como esas no tienen nada de malo en sí. De hecho, yo descanso esos días. Pero, ¿alguien realmente meditará profundamente en el hecho de que Jesús, el hijo de Dios, haya muerto a morir por nuestros pecados? De seguro que sí, pero son los menos. Incluso, hay hasta memes donde se burlan de Jesús, dándole las gracias por haberse "rajado" con un feriado. ¡Qué falta de respeto!

Como dato curioso, es interesante ver que, incluso personas que no son cristianas, celebran este acontecimiento, muchos de ellos sin saber qué están haciendo. Y de seguro muchos ateos deben estar contentos con un feriado más en el año.

Otra percepción que tengo es que es cada vez más común ver que muchas personas (no todas, claramente) tienen una actitud... ammm... un tanto contradictoria, ya que durante estos días actúan como si fueran blancas palomas, intentando agradar a Dios, pero durante el resto del año ni muestran algún grado de respeto hacia la muerte de Jesús, y mucho menos intentan hacer la voluntad de Dios en pleno. Esa característica ha ido en aumento durante los años. Y, a mi parecer, es algo penoso.

¿Qué tienen que ver los huevos de Pascua?
Otro punto que ha hecho perder la visión del real significado de Semana Santa (o de lo que se intenta inculcar o recordar durante estos días) es el hecho de buscar huevos de Pascua. De seguro concordarán en que una cosa no tiene absolutamente nada que ver con la otra, pero es, según algunos, divertido ver cómo los niños buscan aquellos huevitos.

Lo cierto es que, tal como les comenté en su momento con respecto a la Navidad, los huevos de Pascua tienen que ver con asuntos meramente paganos. Y, hablando en forma sincera, esto desvía a la gente, pensando más en comprar huevos de pascua en los supermercados (que no son nada de tontos y aprovechan estas oportunidades para hacer grandes ventas de sus productos, al igual que en Navidad) que en reflexionar en la muerte de Cristo. 

Quizá haya alguien que me diga: "De acuerdo Panchito. Los huevos de Pascua no tiene mucho que ver con la muerte del Señor, pero... ¿Paganos? ¿No será una exageración?" Pues, verán: por citar sólo de una fuente (para no alargar este tema), la Enciclopedia Católica indica esto: "Muchísimas costumbres paganas, que celebran el retorno de la primavera, fueron moviéndose inexorablemente hacia la Pascua Florida. El huevo es el emblema de la vida que germina en la primavera temprana [...]. El conejo es un símbolo pagano y siempre ha sido emblema de fecundidad" (1913, tomo V, pág. 227).

Es decir, si la propia Iglesia Católica, promotora de la Semana Santa, te explica que el símbolo del Conejo y sus Huevos son paganos (hace más de 100 años que lo dijo), entonces no hay mucho que añadir al tema, ¿no? Lamentablemente, hay alguien que quiere desviar la atención en lo que realmente importa. ¿Quién? Se los dejo a su criterio.

No olvidemos el trasfondo de estos días
Querido lector: mi intención no es darte una cátedra sobre asuntos espirituales. Mi blog no es de esa índole. Sin embargo, es menester pensar en lo que hay detrás de todo esto. Obviando el hecho de que es imposible que todos los años caiga el día en que murió Jesús un viernes y haya resucitado un domingo, lo cierto es que debemos pensar en que, efectivamente, el Hijo de Dios vino a dar su valiosa vida para rescatarnos de las garras del pecado y, por consiguiente, la muerte.

No es justo que sigamos viviendo en condiciones totalmente patéticas y, para más remate, ni siquiera consideremos la solución que Dios nos da para dejar de vivir así. El sacrificio de Jesús nos abre las puertas para que, quienes hagan la voluntad de Dios, podamos vivir en condiciones perfectas, tal como lo era al principio. Insisto, no quiero darte un sermón bíblico, pero si eres creyente, debes considerar seriamente que nuestras vidas dependen, no de un fin de semana largo, ni de los huevos de pascua. Dependen de la mayor muestra de amor que la humanidad ha recibido: que Dios diera a su hijo Jesús, para darnos la salvación. Saludos amigos.

Procedencia de las imágenes:
Jesús: http://cooperativasymutuales.com/?p=6832
Huevos de pascua: ¿Cuál es el origen de los huevos de Pascua? - National Geographic en Español (ngenespanol.com)