028. Gracias lluvia...


"Sábado 17 de mayo de 2008: Hace dos semanas que mi carrera está en paro. Pedagogía. He aprovechado estos días para pasar al limpio toda la materia de marzo y abril a los cuadernos respectivos. También he descansado y he visitado a mis amigos y amigas para pasar un rato agradable, ya sea tomando once con Jimmy, o jugando Carioca con Katia y su mamá.

Pues bien, ante todo, obviamente, aproveché estos 15 días de relax para salir a predicar las buenas nuevas del Reino a todas las personas de mi vecindario, Hualpén. Y es que, como lo he comentado en artículos anteriores, es de suma urgencia poder predicar para salvar a la mayor cantidad de personas antes del fin.

Sin embargo, hoy se ha "largado" a llover de una manera sorprendente. Truenos, relámpagos y una lluvia pero que ni te cuento. Lloverá desde hoy sábado hasta el miércoles de la próxima semana.

Gracias lluvia. De verdad que nos hacías falta. Vivimos en una gran sequía en la zona, y esta agüita es recibida de buena manera por todos. Sin embargo, lo malo de la lluvia es que no puedo salir de mi casa. Prenden la estufa muy temprano y los cambios de temperatura me hacen mal. Así que me la paso aquí, en el computador. Y he decidido escribir este breve artículo.

Por lo menos, en este artículo, no me interesan los comentarios. Sólo quiero escribir... nada más.

Jorge Luis Borges La lluvia
Bruscamente la tarde se ha aclarado 
Porque ya cae la lluvia minuciosa. 
Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
Que sin duda sucede en el pasado. 

Quien la oye caer ha recobrado 
El tiempo en que la suerte venturosa 
Le reveló una flor llamada rosa 
Y el curioso color del colorado. 

Esta lluvia que ciega los cristales 
Alegrará en perdidos arrabales 
Las negras uvas de una parra en cierto 
Patio que ya no existe. La mojada 
Tarde me trae la voz, la voz deseada, 
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.


Sólo quiero ver caer las gotas por el cristal de mi ventana..."