154. Discapacitado por un día

Este artículo está en "Radio Donde Panchito". ¡Escúchalo!
¿Qué harías tú si de la noche a la mañana te faltara una de tus extremidades? ¿Tu vida sería igual a la que tienes? Un interesante artículo que invita a pensar en nuestro prójimo y a movernos por ayudarlos
¿Quién es discapacitado? ¿El que usa esta silla,
o quien no acepta a quien va en esa silla?
Recuerdo que hace muchísimo tiempo atrás, para mis vacaciones de invierno del año 2004, tuve una situación muy difícil. Una noche me acosté lo más normal. Procedí a leer y escribir algo en mi diario de vida. Luego de eso, procedí a dormir, sin saber lo que me sucedería al otro día.

Despierto a la mañana siguiente. Quise levantarme pero no pude. Trataba de moverme pero no podía. Mis piernas no respondían. No las sentía. Era muy raro. Empecé a desesperarme. Trataba de sentarme en la cama pero tampoco podía. Definitivamente era como si no tuviera piernas. Casi en llanto grité, llamando a mi madre. Llegó y trató de moverme, pero no lograba nada. Por si fuera poco, como si no sentirlas fuera ya horrible, comencé a sentir un espantoso dolor en la espalda, que más me impedía moverme. Estuve toda la mañana postrado. Era como si me hubieran cortado las piernas. Claro, estaban allí, yo las veía, pero no reaccionaban cuando quería moverme.

Muchas cosas se me cruzaron por la cabeza. Me temía lo peor: alguna enfermedad rara que me obligaría a andar de por vida en silla de ruedas. ¡Qué horror! No poder correr, ni andar en bicicleta... depender de otras personas para hacer mis quehaceres... A eso de las cuatro de la tarde, luego de la visita de un médico particular, se me dio la solución. Simplemente necesitaba Diclofenaco. Al rato de media hora, ya pude levantarme como si nada y el problema fue solucionado.

Tiempo después se descubrió que fue un ataque de alergia que te atrofia los músculos, impidiendo que los puedas mover. Fue una experiencia horrible, que me hizo pensar mucho en que gracias a Dios no me falta ninguna parte de mi cuerpo. Sin embargo, ese día sentí lo que es vivir sin mis piernas; ser un discapacitado.

Piensa por un momento, e imagínate cómo sería tu vida si no tuvieras tus piernas, o tus brazos, o peor aun, ni siquiera tuvieras extremidades. ¿Verdad que podrías fácilmente frustrarte y caer en una depresión? Seguramente tu vida sería mucho más difícil. Razona: ¿es fácil circular por las calles de Chile en silla de ruedas, o en muletas? ¿Cómo te verían las personas si te falta una mano, o una pierna? "Ohhh... bicho raro", ¿cierto?

Afiche de la primera teletón, el año 1978
La realidad es que hoy hay miles de personas que están en esas circunstancias, ya sea porque en un accidente perdieron sus extremidades, o simplemente nacieron así por una enfermedad congénita y hereditaria. Y lamentablemente poco se hace por aquellas personas. Sin embargo, cada cierto tiempo los chilenos nos unimos por una causa noble, que es justamente ayudarlos a salir adelante frente a la adversidad. La teletón nos hizo ver que aquellas personas merecen ser tratadas justamente. Son personas, como tú y yo, que por circunstancias de la vida les falta alguna parte de su cuerpo. Pero medita: ¿Te gustaría que te trataran como alguien de segunda categoría simplemente por ser distinto al resto? Vale la pena pensar en eso.

Tenemos un desafío el próximo 2 y 3 de diciembre. ¿Ayudarás, o te quedarás de brazos cruzados mientras otros ni siquiera tienen brazos? Tu pequeño aporte ayudará a que miles de niños y adultos vean la vida con optimismo, sabiendo que tienen oportunidades como nosotros. Haz la prueba: intenta un día hacer tus cosas en silla de ruedas, o comer sin tus brazos, y verás que no es nada fácil.

Hace un tiempo atrás les comentaba el caso de dos jovencitas que no quisieron ceder el asiento a un discapacitado en la micro. Y es que lamentablemente muchas personas piensan que con donar un poco de plata en la teletón es suficiente. ¿Y qué sucede en el resto del año? En el artículo citado al principio de este párrafo, comenté lo siguiente:
Sin embargo, lamentablemente estas 27 horas de amor son, efectivamente, sólo 27 horas. Sacando cálculos, un año tiene... (24 por 365 es igual a) ...8760 horas, y sólo 27 horas son de amor. El resto, bueno, todo sigue igual. Y es que penosamente, hablando en el ámbito de los discapacitados, durante 27 horas se hace mucho, pero por las restantes 8733 horas poco y nada se hace.

Tomado de Link
Por favor, ayudar a los que son distintos a nosotros no significa dar un poco de dinero y ya. ¿Ayudas a alguien discapacitado (ciego, en muletas, o en silla de ruedas) a cruzar la calle? ¿Cedes el asiento a ese tipo de personas, o piensas que porque pagas pasaje tienes derecho a viajar sentado, no importando que vaya alguien sin una pierna en la micro?

Si todos pusiéramos un granito de arena todo el año, créeme que los discapacitados te lo agradecerán de corazón. Y, dicho sea de paso, serás más feliz al ayudar al prójimo, porque, como dijo Jesús, "hay más felicidad en dar que en recibir" (Hechos 20:35). Espero que este pequeño artículo nos ayude a pensar un poco en los demás y a apoyar la teletón, ya que queda tan poco para ello. Saludos!

No te quedes fuera. 2 y 3 de diciembre :)

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8 Comentarios

Yass dijo…
si toda la razon.. yo una vez me queme las piernas al sol.. y tuve que permanecer harto rato acostada.. y fue lo peor tener q arrastrar mis piernitas y eso que fue una semana solamente... asike toda la razon :)! hay que ser un pcoo mas consecuentes y usar la empatía... buen articulo :)!
Panchito dijo…
Yass: A tí se te ocurre quemarte al sol, sabiendo que hace mal :P ¿Verdad que es terrible cuando uno no tiene sus piernitas? :( Hay que ser solidarios con quienes más lo necesitan, ¿no crees tú? Saludos pequeña.
Carola dijo…
Hay Panchito , me en-can-tooo , eres tan sensible y reflexivo, y el tema es muy comun ya que siempre convivimos con personas de algun tipo de discapacidad, que penita :( lo que te paso, pero ya no te sucede eso?. Bueno espero que estes de lo mejor y no te vuelva a pasar eso tan maliiito, xao que estes muy very bien, me encantas tus ojitos :$ bye
Panchito dijo…
Hola Carola: que bueno que te haya encantado mi articulo. Gracias por tus lindas palabras, y bueno, ya no me sucede eso porque estuve en tratamiento para evitarlo, pero la experiencia queda y fue muy angustiante. Me hizo pensar en lo dificil que debe ser para un discapacitado el vivir diario.

Recuerda que puedes seguirme a través de Facebook y también a través de Google+. Saludos Carola.

PS: Gracias por lo de los ojitos :)
Hola panchito no tenía idea de lo que te sucedio en tus piernas, ni me imagino todas las cosas que pasaron por tu mente ese día...pero ahora puedes agradecer que no fue mas grave y poder realizar muchas cosas por ti mismo...
En cuanto a la teletón de verdad que es muy poquito tiempo cuando los chilenos solidarizan con esta clase de personas..ojala que lo hicieran todos los dias no solo de forma monetaria si no con cosas tan basicas e importantes como mencionabas ,tu como dar el asiento o ayudar a cruzar la calle..

saludos a todos los que visitan este blog...cuidence y a solidarizar !!!!!! jejejeje
Panchito dijo…
Geraldine Noelia: Gracias por dejar tu comentario. En efecto, eso es lo que quiero hacer que piensen: 27 horas de televisión maratónica a favor de los discapacitados es muy poco. La ayuda de verdad se hace a diario, al ayudarlos a que puedan integrarse a la sociedad, que cada vez se preocupa menos de ellos. Y bueno, para que veas lo que me pasó. Saludos!! :D
Rose M. dijo…
Saludos Panchito!!!!
Pos fijate que mas o menos se como se siente eso (mas o menos) . Pues hace algunos años me fracture el pie y tuve que andar con muletas por 3 semanas, y en mi Colegio son 3 pisos los que hay que subir :S , por suerte mi salon quedaba en el segundo piso... En fin, tenes razon, hay que darle gracias a Dios por cada cosa que nos da, por estar completitos y sin ninguna discapacidad. En lo personal, me imagino que si, las personas que de repente quedan discapacitadas se han de deprimir ( quien no ??? :S ) , y te digo que admiro mucho a quienes aun en esa condicion andan sonrientes y alegres ante la vida, como si nada. Aunque me imagino que ha de ser diferente las personas con discapacidades de nacimiento, a las que la sufren despues. Pues las primeras han vivido asi toda su vida. Incluso una prima mia tiene una compañera que siempre ha sido ciega, y ahora que tiene la oportunidad de operarse para poder ver, no quiere hacerlo, pues ya se acostumbro... Es tonto, ilogico, y por no decir otras cosas, que hayan personas que traten como inferiores a quienes sufren discapacidades, o que aun sabiendo que las poseen no quieran ayudarles cuando se da la oportunidad. Y de paso, me imagino lo que has de haber sentido ese dia al despertar :S Yo hubiera entrado en panico, menos mal que solo fue un dia :S

Bueno, Saludos!! Y perdon por que tenia dias de no escribirte :) . :D
Panchito dijo…
Sophy: Gracias por llegar nuevamente a mi blog. Pues es verdad: lamentablemente muchas personas ven a quienes tienen discapacidad física como personas inferiores. Y ojo: que no necesariamente hay que hacerse notar para pensar así, basta sólo con la forma en que está construida la sociedad para darse cuenta de que, aunque se habla de igualdad para todos, la realidad es distinta. Las calles no están pensadas para los discapacitados. Los edificios, buses y en general, todo, no está pensado en beneficio de ellos.

Falta un cambio de mentalidad: nadie es superior a nadie. De hecho, todos tenemos algun grado de discapacidad: algunos físicos, y otros emocionales, así como psicológicos. Así que si nos ponemos en ese ámbito... mejor ni hablar. Y qué lata lo que te pasó, y más encima subir hasta el segundo piso... ufff!!

Saludos!! :D