165. No te metas con Panchito

No vayas a pensar que, por el título de este artículo y por la foto de la izquierda, yo soy choro con los carabineros. Son la Ley, y hay que respetarlos. Entonces, ¿por qué no debes meterte conmigo?
Antes de comenzar este artículo, quiero hacer un pequeño homenaje a quienes resistimos con coraje y valentía el caos desatado por el devastador terremoto 8.8 grados del pasado 27 de febrero de 2010, hace exactamente dos años. Por los que vivimos esos momentos difíciles donde pudimos salir adelante y, por sobre todo, por quienes perdieron sus vidas esa fatídica noche. :(

En el momento indicado :)
Quienes me conocen sabrán que a lo largo de mis 22 años de vida he pasado por muchísimas experiencias. Ahora especialmente que trabajo como cajero. Sin embargo, en otros ámbitos de la vida he tenido algunas vivencias graciosas y chistosas que merecen estar en mi blog.

No sé qué onda conmigo, pero siempre me suceden bufonadas en cualquier parte. Basta con recordar las innumerables aventuras como cajero, o las experiencias con los choferes. Sin embargo, las siguientes dos situaciones que les comentaré son un tanto extrañas, porque fueron en distintas ocasiones en distintas circunstancias, pero ambas terminaron de la misma forma. Quizás al leerlas te des cuenta que ya las he contado de manera verbal con mis amigos si es que eres mi amigo poh, porque si no lo eres obviamente nunca lo habrás escuchado, pero ahora tendrás la oportunidad de escucharlo... bueno, tampoco lo escucharás, porque ahora lo leerás, a menos que ahora lo leas cuando por fin tenga listo el archivo en mp3 que pretendo subir algún día a mi blog con los artículos leídos por mí, pero ahora estarán aquí en mi blog. 

¿Y el título? Suena intimidante, ¿no? No te metas conmigo... pues, no te asustes. No te diré nada por ahora, pero creo que al leer ambas experiencias entenderás por qué deberás pensarlo más de dos veces antes de meterte conmigo. Ponte cómodo.

"Dele el boleto y déjelo pasar"
Una micro de las "Coronel - Lota" (la foto es referencial)
Hace aproximadamente un año fui a ver a unos amigos a su casa, pasado San Pedro de la Paz, a unos 13 km. al sur de Concepción. El problema para poder llegar allá es que no me sirve ninguna de las 39 líneas licitadas que circulan por la ciudad, sino que debía tomar una de las famosas Coronel-Lota, que no tienen muy buena reputación que digamos. En los inicios de mi blog les conté de un accidente que tuvo una compañera de mi hermano mayor al caerse de una de estas micros.

En fin, era la hora de venirme de casa de mis amigos y María José, una de mis amigas, que la considero como mi hermana, me fue a dejar al paradero, en medio de la ruta 160. Eran como las 7:00 de la tarde. Ella, antes de llegar al paradero, me había indicado que debía tener cuidado al pagar, puesto que la tarifa oficial desde su población a Concepción era de $400, y los choferes cobraban $500 y no daban boleto*.

Consciente de eso, se me cruzó por la idea la remota idea de que, quizás, iba a tener una pequeña peleílla con el chofer. "Pero, ¿cómo voy a ser tan quemado que justo justo justo me va a tocar un chofer que me cobre de más", pensé. Así que, con quina en mano, subí a una micro que estaba detenida en el paradero si vienes de otro lado (no sé, de Burundi, Islas Marshall, Fiji o de Samoa Occidental), te explico que quina es una jerga que representa una moneda de $500.

Quina :D
Al subir, le pago al chofer, esperando mis $100 de vuelto. El chofer me dice: "Pase no más joven". Debo reconocer que el chofer era muy amable, pero eso poco le duró al indicarle que debía darme vuelto. "¿Perdón? Si el pasaje vale $500, así que pasa". En eso, miro hacia arriba del chofer, y justo había una hoja pegada con las tarifas, y da la casualidad que entre la población donde tomé la micro, y Concepción, el pasaje estaba a $400. Se lo indiqué al chofer y éste me dijo: "Ese papel no vale". "¿Y por qué no lo saca entonces?", repliqué. El chofer se paró, listo para echarme de la micro, cuando una voz (una bendita voz) desde el fondo del bus, dice: "Dele el boleto y déjelo pasar".

Los dos nos miramos - fue súper chistoso -, y lentamente miramos hacia atrás. ¿Y qué creen? Un carabinero de servicio repitió: "Dele el boleto al joven, y los $100 que le corresponde a su vuelto, y déjelo pasar". Increíblemente, el chofer me soltó, me dio el boleto y me dejó pasar. Ni tonto ni perezoso, me senté junto al carabinero y le agradecí su gesto.

"Me quedé observando detrás de un árbol"
Curiosamente, al querer bajarme, casi al final del recorrido del bus, para que valieran lo máximo posible los $400, el carabinero también se disponía a bajarse también. Toqué el timbre para bajarme en el terminal de buses urbanos, pero el chofer hizo caso omiso y siguió su recorrido. El carabinero dice: "Ah, no. Esto es suficiente" y, gritándole al chofer, lo increpa: "¡¡¡Detenga el vehículo ahora mismo!!!". El bus se detiene, y yo me bajo, pero al mirar atrás veo que el carabinero no se baja, sino que se dirige al chofer y le dice: "Sus documentos". Me quedé observando detrás de un árbol y... ¡Zas! Tenía la licencia vencida y la revisión técnica en las mismas condiciones. Le sacó el medio parte... y eso podría haberlo evitado sin tan sólo me hubiera dado mi boleto y mi vuelto, y si me hubiera abierto la puerta donde yo quería bajarme.

Moraleja: No te metas con Panchito :P

"¿¿Lo vio?? ¿¿Lo vio, señor carabinero?"
Un paso cebra, con su correspondiente línea de detención
Un día fui al centro de Concepción a hacer algunos trámites para el trabajo. En eso andaba cuando, al llegar a la esquina de San Martín con Aníbal Pinto, me percato que el semáforo estaba en verde a mi favor. Apenas comienzo a cruzar, un vehículo que venía a toda prisa se detiene violentamente frente a mí, bloqueando el paso cebra y, por cierto, casi atropellándome. Sin dejarle pasar su atrevida maniobra, le levanto los brazos en señal de descontento. El tipo (discúlpenme, es que era un tipo, no tengo otra forma de tratarlo) abre la ventana y le manda saludos a toda mi familia, diciendo que él tenía derecho a dejar su auto donde quería. "¿Ah sí? Mmmm...", pensé.

Al cruzar por frente al auto de ese señor (que recuerdo perfectamente que era un joven, con bigote), le toqué con delicadeza el capó de su lindo auto azul patente de 4 letras. Eso lo enfureció. Primero hizo avanzar el auto un poco hacia adelante, dándome un topón. El semáforo aun estaba en verde a mi favor. Y no conforme con eso, el tipo ya estaba bajando del auto. En eso... mi salvación estaba en la esquina opuesta.

"¡¡Carabineros!! ¿¿Lo vio?? ¿¿Lo vio, señor carabinero??", grité hacia una pareja de carabineros que esperaban cruzar hacia el otro lado. "Sí hijo - me respondió uno -, no es necesario que nos expliques nada". Dicho eso, se acercaron al tipo, que apresuradamente subió a su auto. Pero no le sirvió de nada... igual le sacaron su parte por detener su auto encima de un paso cebra y no respetar, ni el semáforo, ni la línea de detención. Todo eso lo hubiera evitado si tan sólo me hubiera dejado cruzar en paz aquella esquina.

Moraleja: No te metas con Panchito :P

¿Ahora entiendes el título de este artículo? Jejejeje...
_________________________________________________________________________________________________________
*: El boleto que recibimos al subirnos a una micro corresponde al 19% de impuesto que, como todos los ciudadanos de Chile, debemos pagarle al Estado, específicamente al Fisco. Ese dinero se usa para la construcción de carreteras, poblaciones sociales, puentes, escuelas públicas, entre otras cosas. Al no recibir el boleto, ese 19% se lo deja, o el chofer, o el empresario de la línea de buses. Por otro lado, uno se transforma en cómplice de un robo, por lo que yo siempre lo exijo al viajar.

Publicar un comentario

14 Comentarios

  1. Me parece qué su suerte jóven es un poco mala considerando las anecdotas que le han ocurrido xd Pero a pesar de ello me dan unos minutitos de alegría cada vez que escucho sus hazañas... Un saludo! :) John

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. John: Gracias por tu comentario. Me alegra tenerte por estos lados.

      Jajjaja, no sé si es mala suerte... de hecho, ni siquiera creo en ella. Pero sí me llama la atención que siempre tengo historias que contar y que, curiosamente, en estas dos que acabo de escribir, hayan terminado igual: sacándole un parte a quienes se atrevieron a interrumpir mis actividades normales jajajajaj

      Saludos John y nos vemos en el trabajo. :)

      Borrar
  2. jajjaja que shoro nano! jajja de hualpen noma tenias q ser! jajaj na bromita! esta bien que defiendas tus derechos!!! :)! cuidate y sigue escribiendo que me gusta leer tus historias :P! jajaj chadiito :)!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Nana Yass: siempre dejando tu huella en mi blog. Muchas gracias.

      Jajajaj, para nada soy choro, y nada que ver que sea de Hualpén. Si bien es cierto eran mis derechos, fue muy arriesgado, porque si no hubieran estado los carabineros quizás en qué tete me hubiera metido.

      Si tu me preguntases ahora mismo si lo volvería a hacer, mi respuesta sería NO. El tiempo me ha enseñado que discutir sabiendo que tienes la razón, es rebajarse al nivel del contrincante. Algunas veces es mejor quedarse callado: eso demuestra más madurez que hablarle a una muralla.

      Gracias por tu comentario. ¡Ah! Y gracias por tus consejos sobre mi historia, nanita :)

      Borrar
    2. de nada nano! jajjaja y sigue escribiendo porfivor! :P! q me entretengo :D! jajaj y asi tu te desahogas :)! cierto? :)! jajaj ya chadiito (ahora supe como responder tus comentarios yupiii!)

      Borrar
    3. ¿A qué te refieres con "desahogarme"? :P

      Borrar
    4. jajjaja inbox jajajja

      Borrar
    5. Naaaa, bueno, de todas formas seguiré escribiendo para desahogarme y distraerme. Ya sabes... escribir es lo que más me gusta hacer :)

      Borrar
  3. Piero Duarte Golpez27/2/12 7:30 p. m.

    Jajajaja muy buena historias, pero las moralejas debía haber sido no te metas con los carabineros , porque si de casualidad no hubieran estado cerca tuyo, la historia seria un poco mas triste, y quizás las dos hubiesen terminado igual como tu dijiste, pero en el hospital ... jajaaja me haces tanto reír panchito.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajaja, en eso tienes razón Piero, porque otro gallo habría cantado si los carabineros no hubieran estado justo en esas circunstancias.

      Qué bueno que te causen gracia mis artículos, pero yéndonos al trasfondo, vemos una sociedad donde cada vez se trata peor, y donde se ve el interés propio por sobre el interés del prójimo, ¿no crees tú?

      Gracias por dejar tu comentario.

      Borrar
  4. Carabineros de Chile28/2/12 10:29 p. m.

    Siempre al servicio de la ciudadanía...

    Atte. Cabo Julio Flores

    ResponderBorrar
  5. Para tu suerte aca no se cumplio esa cosa que suelen decir, "cuando uno los necesita, los pacos nunca estan", aunque siendo sinceros muchas veces aparecen cuando justo los necesitas xD. Interesante articulo, saludos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Oscar: Tienes mucha razón. Suele decirse ese refrán, pero justo en esta dos ocasiones aparecieron para salvarme. Gracias por encontrar interesante mi artículo y te invito a que sigas leyendo los otros que he escrito. Saludos!

      Borrar

Estimado/a lector/a: agradezco tu tiempo al leer este artículo. Si gustas, puedes dejarme tus impresiones,en el siguiente formulario.

Por favor, evita comentar con groserías, insultos o frases de doble sentido. Muéstrame lo mejor de tu ortografía . No me hago responsable por comentarios de terceros. Recuerda que cada comentario lo respondo a la brevedad. Vuelve en un par de días y lee la respuesta. :D