185. Operación Panchito, parte 1

Y Panchito vuelve a la carga. Esta vez les relataré mi experiencia al operarme hace unas 3 semanas de un quiste que me apareció en el cuerpo. Entérate de todo lo que pasó desde que supe de la existencia de mi quiste hasta la operación en esta primera parte. En la segunda, contaré mi hospitalización, la dada de alta y mi recuperación. ¡A qué esperas! Entra ya
Hospitalizado, con buen humor :)
Ufff... por fin pude volver a las andanzas. Tenía algo botado mi blog. :D Lo cierto es que me siento feliz por lo que he logrado en estos 6 años en internet. ¿Has visto la cantidad de visitas que llevo? Al escribir este articulo sumamos ya 123.211 visitas, lo cual me tiene contentísimo. La cantidad de comentarios ya van en 803. (Apropósito, ya puedes comentar mis artículos a través de Facebook y automáticamente se publicarán aca en mi blog, para quienes les cuesta hacerlo desde aquí). Y todo esto se ha logrado gracias a ustedes, mis lectores que cada cierto tiempo se dejan caer por acá para leer mis historias. ¡A todos ustedes muchísimas gracias!

Llevo casi 3 semanas postrado en cama y sin poder moverme mucho. La razón es porque, como ya les había comentado, tenían que realizarme una operación de un quiste. Y pues que justamente ya me la hicieron el pasado martes 13 de noviembre. Pero, ponte cómodo siempre escribo eso, debo tenerlos chatos con esa expresión y entérate con lujo de detalles qué fue de mí durante estos tormentosos días pre y post operación.

¿Un qué?

A principios de año, específicamente durante el mes de febrero, comencé con algunos dolores en la parte final de mi columna, en el coxis. De hecho, sufría porque drenaba a diario. Sin embargo, se me pasó y nunca más me preocupé de ello... hasta en septiembre, cuando volvió ese dolor insoportable y con un drenaje mayor que en el verano. Preocupado, pedí hora con una doctora de medicina general. Era una señora de edad, y con experiencia, porque no se demoró ni 3 segundos en revisarme y me dijo: "Joven, lo que tiene usted es un quiste, así que lo derivaré a un cirujano". Yo me dije: "¿Un qué? ¿Qué es un quiste?". Eso fue a principios de octubre.

El cirujano me vio el mismo día, y claramente llegó a la misma conclusión: un quiste pilonidal. ¿Qué es eso? Pues bien, un quiste "es una bolsa cerrada con una membrana propia que se desarrolla anormalmente en una cavidad o estructura del cuerpo". De hecho, pueden ser peligrosos, a menudo debido a los efectos negativos que pueden tener sobre los tejidos cercanos. Pueden contener aire, flujos o material semisólido. Un quiste pilodinal (o sacro) está ubicado próximo al pliegue interglúteo, entre las nalgas, que frecuentemente contienen piel y restos. De ahí el intenso dolor al sentarme, por lo que no es nada gracioso tener este quiste. (tomado de los siguientes links de Wikipedia: 1 y 2).
Aquí podemos ver la ubicación del quiste y su extirpación, cortando toda
la zona aledaña, hasta el hueso (Coxis) 
Luego de hacerme una ecotomografía, donde se confirmó un quiste sacro de 3,5 cm, el cirujano me explicó que la única solución era la operación, puesto que si se seguía extendiendo iba a ser más complicado extirparlo. Además, el drenaje que tenía el quiste era indicio de que estaba infectado, por lo que era más peligroso tenerlo allí. Por lo que, luego de algunas deliberaciones con el cirujano, donde llegamos a los combos a las afueras de la consulta e incluso me amenazó con tirarme a los choros de su pobla, decidimos que la operación sería el martes 13 de noviembre a las 9 de la noche en la Clínica Sanatorio Alemán de Concepción, ubicado en Pedro de Valdivia.

Entrando a Picar

¿Alguien quiere una incisión?
La clínica
Y llegó el día. Siendo sincero, no estaba tan nervioso cuando ingresé a la clínica a las 3 de la tarde de ese día martes. Me dieron la habitación 313 del tercer piso (habitación doble, que es más barata). Luego de estar algunas horas allí viendo televisión, llega la enfermera y me dice: "Francisco, llegó la hora: debes prepararte para tu operación". Fue allí recién donde comenzaron mis nervios, pero... ¿qué más daba? Ya estaba allí: no podía dar pie atrás. Así que, luego de prepararme y ducharme, me pusieron una bata azul y me colocaron en una camilla. Me sacaron de la habitación y avanzamos por un pasillo hasta una puerta. Allí, me despedí de mis familiares (se me imaginaba como una escena de película o de estas series de emergencias, al estilo "Rescate 911" o similares). Eran las 8.30 de la noche y llegué al pasillo, frente al quirófano.

Mi estado anímico antes de la
operación XD
Respiré hondo... muy hondo... pero muuuuuuy hondo, porque estaba... en realidad, más que nervioso, estaba ansioso, porque era mi primera operación, y quería que todo saliera bien, y que terminara pronto para poder recuperarme luego. Estaba consciente de que todo este proceso estaba recién comenzando y que me faltaba una larga recuperación, pero igual tenía esa sensación de que podía apurar las cosas... al menos esa era mi impresión antes de la operación.

Estaba pensando en muchas cosas cuando, de la nada, aparece el anestesista, quien me comienza a explicar algunos detalles de las anestesias y el procedimiento pre-operación. Me hizo algunas preguntas, como si usaba alguna placa dental. Yo le sonreí y me dijo: "Ah, me doy cuenta que no". Llenó mi ficha y me hicieron pasar al quirófano...

¡Woooohhh! Una gran camilla blanca... una tremenda lámpara circular blanca... dos asistentes de blanco (mujeres), y allí estaba el cirujano poniéndose los guantes. "Hola campeón - me dijo -, ¿estás listo?". Y le respondí: "Nooo fíjate, no estoy listo, así que permiso, me voy a parar y me largo de aquí Sí doctor, estoy listo, comencemos no más para terminar lueguito". Las chicas asistentes se rieron como si lo que hubiera dicho haya sido un chiste. Ahí les paré el carro y les dije: "A ustedes no les pagan por reírse así que trabajen calladitas no más" XD. Me colocan una aguja en mi mano izquierda (véase imagen adjunta) donde me introdujeron suero y algunos medicamentos. Al mismo tiempo, el anestesista me pinchó el celular, con dos jeringas, en la zona terminal de la columna una anestesia. Automáticamente dejé de sentir mi cuerpo desde la cintura hacia abajo. De ahí me acomodaron boca abajo y comenzaron a entrar a picar para sacar en bendito quiste.

"Por favor, póngase la mascarilla"
Escuchaba cómo el cirujano cortaba mi piel con la navaja, pero no sentía nada por efecto de la anestesia. Intentaba mirar para atrás, pero una de las chicas me metía conversa para distraerme. En eso, el anestesista llega con una mascarilla unida a un tanque de oxígeno (bueno, no era oxígeno en realidad...), y me dijo: "Necesito que respires 3 veces y bueno... nos veremos a la vuelta jovencito". Respiré dos veces y de ahí no recuerdo absolutamente nada hasta que desperté en la sala de post-operados, 10 para las 12 de la noche.

"Estoy vivo" pensé, riéndome. "Wow, ya terminó... eso era todo". Una enfermera se acercó al verme despertar y le dije: "Por fin: el quiste era... el quiste dejó de existir. ¡Wow!". Se rió y me dijo: "Ya, pero tranquilito, no se mueva mucho. Por lo pronto lo llevaremos de vuelta a la habitación". Y yo, me quedé dormido.

La operación fue un éxito: el quiste fue extirpado y ahora venía el proceso de recuperación. ¿Cómo me fue? No te lo pierdas en la segunda parte de "Operación Panchito". ¡Gracias por leer y nos vemos pronto!

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6 Comentarios

Camila dijo…
¡Qué genial tu artículo Panchito! Me gusta mucho la forma en que relatas las cosas... tus historias me hacen reír mucho. Pero, por sobre todo, me alegro que la operación te haya salido bien :) Saludos!
Anónimo dijo…
Pucha que femo, pero yo se que tu eres muy fuerte y vas a salir adelante y te vas a recuperan muy pronto, e,e me alegro por que tu operación a ya sido un exito, espero qe ya estes mejor, te quiero cuidate c:
de: Maria jose C;
Panchito dijo…
Camila: Gracias por tu comentario. Y me alegra saber que te gusta la forma en que cuento mis historias. Espero verte pronto por acá. Serás bien recibida. ¡Saludos!
Panchito dijo…
María José: Bienvenida a mi blog. Gracias por tus palabras. ¿Yo fuerte? jajajaj quizás, y espero, como dices tú, recuperarme pronto :) Saludos!

PS: Igual se le quiere amiguilla :)
Adivina dijo…
Lo que estaba esperando: tu historia referente a la operación, aunque quedé con gusto a poco jejejejlaks es k kería saber todo todo, pero dbere esperar la segunda parte, no?

cuídate y espero pronto la continuación
Panchito dijo…
¡Wow! ¿Así que estabas esperando mi historia de la operación Adivina? Jajajja que bien, pues, ahí tienes la primera parte y ya estoy redactando la segunda. Saludos y gracias por tu visita :)