411. Insensible

Escucha este artículo (4:09 min)



En febrero de este año me tuve que quedar en casa de mi hermano cuidándosela mientras él iba de vacaciones con su familia. Me dejaron la casa a mi entera disposición, con comida y, claro está, las consolas de videojuegos que él tiene allá. Eso sí, igual tuve que ir a hacer unas pequeñas compras un día por la mañana al Unimarc para el desayuno. Tenía ganas de comer mortadela y queso gauda, así que fui a comprar aquello.

Sin embargo, no sabía que esa sencilla compra se transformaría en una desagradable experiencia. Déjenme contarles.

El supermercado estaba prácticamente vacío. Me atrevería a decir que, a esa hora, andaban más reponedores externos y trabajadores del supermercado que clientes. Así que deduje que mi compra iba a ser rápida. Al llegar a la sección de fiambrería, había sólo una chica atendiendo a un caballero. Después de él, era mi turno, ya que no había nadie más esperando.

En eso, poco antes de que la fiambrera terminara de atender al caballero, llegaron dos trabajadores a la fiambrería, una trabajadora del supermercado, y un reponedor externo. La fiambrera termina de atender al caballero y se pone a conversar con los dos trabajadores que habían llegado y, llenos de risa, comienza a atenderlos a ellos antes que a mí.

"Disculpa: yo llegué primero", le dije a la fiambrera. Ésta me mira y, dándome la razón, comienza a atenderme. Hasta ahí todo bien. Total, fue sólo un detalle el que se olvidaran de mi... salvo que la trabajadora de Unimarc que había llegado después que yo, comenzó a alegar. Y lo chistoso es que ni siquiera me alegó a mí, sino que comenzó a quejarse en voz alta hablando con el reponedor externo, dándome la espalda. "Esta gente no sabe que sólo tenemos 15 minutos de desayuno", le decía al reponedor. "Si tiene algún problema conmigo, dígamelo a la cara. Es feo alegar a espaldas de uno", le respondí a la trabajadora, siendo lo más cortés posible. Se dio vuelta y me dijo: "Eres un insensible. Después tendré que tragar en el casino para que no me aleguen".



Solté una pequeña carcajada, no burlándome, sino en son de incredulidad. "Si tiene algún problema con su jefe, basta con decir que había un cliente en fiambrería antes que usted y por eso se demoró". "Claro, total, tú jamás has trabajado en un supermercado", me respondió. "¿Y qué sabe usted de eso? Trabajé casi 5 años en un mayorista, y sé perfectamente sobre los 15 minutos de desayuno. Y varias veces tuve que esperar que los clientes fueran atendidos antes de poder comprar para mi desayuno y mis jefes entendían eso. Si eso no ocurre aquí, lo lamento, pero no es mi culpa", concluí. Recibí mi queso y mi mortadela y dije: "Que tengan un lindo día", y me fui.

Puede que tú, estimado/a lector/a, pienses que realmente fui un insensible por no dejar que ellos compraran. Pero actué de esa forma no solamente porque simplemente me ignoraron y comenzaron a atender a otras personas que llegaron después que yo, sino por la actitud que tuvieron estos dos trabajadores al llegar a la fiambrería. O sea, si realmente estaban apurados por los 15 minutos que tienen de desayuno, nada les costaba decir: "Disculpe joven, pero tenemos sólo 15 minutos de desayuno, ¿podemos comprar primero y después la chica lo atiende a usted?". Yo, bajo esa actitud, les cedo mi lugar, pero... ¿ignorarme y, más encima, reírse mientras yo tengo que esperar que me atiendan? 

Hablando con el administrador del local, me halló la razón. Me comentaba que no era primera vez que pasaba algo así y que conversarían sobre el asunto. Si aquí la cuestión no es tanto si te atienden primero o no, sino la forma y la actitud al intentar que te atiendan primero. Claramente, para mí, es una falta de respeto ignorarme y hacer como que no existiese... y cuando les indico que yo estaba primero y que ya llevaba un tiempo esperando, criticar y alegar, y sin siquiera dar la cara. Eso no se hace.

Aunque, pensándolo bien... quizá sea porque soy un reverendo insensible, ¿no?

Nota: Las imágenes son meramente ilustrativas y no representan el lugar exacto donde ocurrieron los hechos. Procedencia de las imágenes:

Publicar un comentario

7 Comentarios

  1. ¿Y tanto te costaba cederle el lugar? Insensible...

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Pero si él mismo dice que no es que no quisiera hacerlo, sino que la forma no fue la adecuada. En fin... poca comprensión lectora :S

      Borrar
    2. Anónimo: creo que Wladimir respondió por mí. En el artículo mencioné el por qué actué de esa forma. Saludos!

      Borrar
  2. Panchito: me gustó tu artículo. A ti siempre te pasan cosas, pero te da material para el blog. Saludos!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Wladimir: viejo amigo. Gracias por siempre comentar en mi blog. Jajaja es lo bakán de que me pasen cosas, porque puedo escribir en mi blog por un buen tiempo, ¿no lo crees así?

      Borrar
  3. Trabajo en un súper.... Y no fue la manera de tratar a un cliente,ni a nadie... Yo hubiera cedido obviamente, con buenas palabras, todo es conversable.... Saludos ❤️

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Eve: bienvenida a mi blog. Primera vez que veo tu comentario por aquí (y espero que no sea el último). Gracias por escribirme.

      Al trabajar en un supermercado sabes muy bien que no se puede responder así a un cliente, ¿no? Tal como escribí en el artículo, y tu recalcas, si me lo hubiera pedido en buena, ni un drama: le cedo mi lugar. Pero no fue así.

      Te espero pronto por aquí. Saludos <3

      Borrar

Estimado/a lector/a: agradezco tu tiempo al leer este artículo. Si gustas, puedes dejarme tus impresiones,en el siguiente formulario.

Por favor, evita comentar con groserías, insultos o frases de doble sentido. Muéstrame lo mejor de tu ortografía . No me hago responsable por comentarios de terceros. Recuerda que cada comentario lo respondo a la brevedad. Vuelve en un par de días y lee la respuesta. :D