229. Señor Panchito

 Actualización 27.11.2022: Como ya no estoy casado, he eliminado las fotos de este artículo por respeto a quien fue mi esposa, de quien también borré su nombre. Sólo dejaré el texto. No se eliminará el artículo para mantener la numeración.

Y si, ahora soy Don Panchito. Finalmente, y luego de más de 2 años de relación con xxxxx, el pasado 2 de diciembre nos unimos en matrimonio. Pero, ¿qué es esto? ¿Por qué Panchito y xxxxx decidieron casarse, si hoy el matrimonio esta horriblemente pisoteado y, a la vista de mucha gente, no tiene ningún valor?

El noviazgo entre xxxxx y yo

Cuando decidimos conocernos mejor para ver si éramos compatibles xxxxx y yo, en septiembre de 2014, tenía muchas expectativas de lo que iba a ocurrir. Yo quería mucho a xxxxx , y sentía cosas por ella que nunca había sentido por otra chica. Ella me atrajo por su sencillez y su manera de ser conmigo y con los demás. Por sobre todo, el amor que siente por Dios es muy grande, y en eso teníamos mucho en común. Remábamos para el mismo lado.

Hay que ser sinceros: no todo es hermoso en una relación amorosa; al fin y al cabo, somos dos personas que, aunque tengamos cosas en común, somos muy diferentes en varias cosas. Algunas veces eso chocaba y discutíamos. La gracia de todo esto es que, gracias al amor que nos teníamos, y el amor que profesábamos por Dios, solucionábamos nuestros inconvenientes rápidamente.

Vivimos muchas cosas lindas y entretenidas durante los más de dos años de relación. Viajábamos mucho con mi autito (recorrimos entre Cobquecura y Contulmo) y nos sacamos muchas fotos. De ahí que xxxxx sea mi asistente de fotografía en mi blog. Salíamos a predicar juntos y también compartíamos con nuestros amigos y familiares. El tiempo pasó rápido y, finalmente, llegó el día que habíamos fijado para comprometernos y, finalmente, casarnos. Pero, ¿por qué casarse?

El matrimonio: un regalo de Dios

Cuando fue la recepción, luego de casarnos, en el local, proyectamos un vídeo con nuestras fotos para que los invitados vieran lo felices que estábamos (y lo seguimos estando). Le tenía una sorpresa a mi ya esposa: una película de 30 minutos que me tomó 4 meses y 9 actores poder terminarla. Le encantó. Pero, lo que quiero destacar es que, en esa película, en mis palabras finales, dije una frase que, cuando la dije en la grabación, no le tomé mucho peso. Pero el día de nuestra boda, la escuché y la encontré muy sencilla y profunda.

En el vídeo dije: "Y como xxxxx y yo queremos hacer las cosas bien... Dos personas que realmente se aman, DEBEN llegar al matrimonio". Amigo: no sé qué concepto tengas tú de lo que realmente significa el matrimonio, pero para xxxxx y para mí, creyentes en Dios, tenemos un alto concepto de lo que significa esta institución. Y no hay que ir muy lejos para darse cuenta que, en la sociedad actual, el matrimonio se ve de muy mala manera. Comentarios como: "¿Y cómo te fue en tu matricidio?" o "¿Pero para qué casarse, si pueden convivir?", demuestran el poco respeto hacia el matrimonio.

Eso me quedó más claro cuando, días antes de casarme, todo el mundo insistía en que perdería mi tiempo casándome. "Te estás atando. Mejor convive y, si no resulta, se separan y ya". Luego de casarme, me decían que estaba loco, e incluso me dijeron que era una estupidez llegar a casarse. ¿Por qué ese mal concepto del matrimonio?

En parte se debe a que la gente llega y elige sin pensarlo. Factores como embarazos no deseados o el miedo a quedar solos empujan a mucha gente a casarse sin pensar en lo serio que es esto. Toman el matrimonio como un juguete. Otro factor es que el diablo quiere que el matrimonio quede como algo ridículo frente a los demás. Entonces, ¿por qué xxxxx y yo decidimos casarnos? Pues porque Dios así lo quiere. Él creó el matrimonio y es algo sagrado. Él no quiere que quienes lo adoran o dicen ser cristianos se dejen moldear por el pensamiento de este mundo. Mi esposa y yo amamos y respetamos mucho a Dios, y por eso decidimos hacer las cosas como Él quiere (léete Génesis 2:24, Mateo 19:5, 6; y Marcos 10:6-8).

¿Cómo nos ha ido?

Pensaba que iba a ser más difícil. Claro, tampoco es llegar y comenzar a vivir juntos. Es todo un desafío. Pero en este poco más de un mes que llevamos casados lo hemos pasado bien, muy bien, con altos y bajos, pero siempre confiando en Dios. Al fin y al cabo, cuando uno hace las cosas como Él quiere, todo sale superduper. Aun no salimos de luna de miel, y es probable que lo dejemos para más adelante. Nuestra casa está armada y, en mi caso, me mudé a otra ciudad. Ha sido una linda etapa de nuestras vidas y se nos vienen muchas más aventuras juntos.

Insisto, no sé qué opinión tienes del matrimonio y, si no concuerdas conmigo, estás en todo tu derecho y te lo respeto. Pero, para mí, el matrimonio es una institución sagrada y, como tal, me esfuerzo junto con xxxxx  para estar a la altura de lo que Dios espera de nosotros. Saludos y nos vemos en una nueva entrega aquí, en Donde Panchito.

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