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jueves, 14 de agosto de 2025

464. Viajando con Panchito y Evelyn 19: Talcamávida


Es hora de una nueva entrega de una de mis secciones que más me gustan: Viajando con Panchito y Evelyn. De hace tiempo que no escribo un artículo sobre mis viajes, y en esta ocasión quiero hablarles sobre un hermoso pueblo que queda aproximadamente a 1 hora de Concepción. Visitemos la localidad de Talcamávida.

Conociendo Talcamávida en nuestro aniversario


¿Se acuerda que, hace algún tiempo, les relaté sobre Quilacoya? Pues bien, después de ese pueblo, siguiendo el mismo camino, llegarás a Talcamávida. Claro, también se puede llegar en tren, utilizando el servicio "Corto del Laja" (actualmente "Tren Talcahuano - Laja"), bajándote en la estación homónima del pueblo.

Talcamávida (cuyo nombre significa "Montaña del trueno") está ubicada en la comuna de Hualqui, a 49 kilómetros de Concepción, siguiente la ruta Q-60-O hacia el sur de la provincia de Concepción. Es un lindo pueblo de unos 1000 habitantes. Con mi Eve fuimos para allá a quedarnos un fin de semana (estábamos cumpliendo 1 añito de casados) en unas cabañas que quedaban cerca del río Biobío.
Es un lugar muy tranquilo y campestre, ideal para desconectarse del ajetreo de la ciudad. Estuvimos allí 3 días. ¿Qué cosas conocimos de Talcamávida?

Lugares de interés


Plano de Talcamávida. El camino en rojo es la Ruta Q-60-O, que une Cabrero con Concepción por Yumbel y Rere.

En este artículo les contaré sobre los lugares que nosotros visitamos en aquella ocasión. Claro, hay muchos más, que pueden conocer ustedes mismos al visitar Talcamávida. (Más información en el artículo "Talcamávida" de Wikipedia).
  • Plaza de Armas: visitamos la plaza el sábado por la mañana y, la verdad, había su movimiento. En una de las calles aledañas se instala una feria donde venden sus productos varios locatarios y agricultores. La plaza la sentí como si la hubieran renovado no hace mucho. Es hermosa. Tiene muchos árboles y está muy bien cuidada.





  • Laguna Rayencura: ubicada en la zona oeste del pueblo, entrando a Talcamávida desde Unihue. Recuerdo cuando chico ir varias veces desde Quilacoya a esta laguna para refrescarme en las calurosas tardes de verano. Para cuando fuimos en nuestro aniversario, lamentablemente nos percatamos que estaba algo mal cuidada. En realidad, nunca hallamos una entrada para poder ver la laguna en todo su esplendor. Sólo accedimos a un trozo pequeño de playa por un camino de ripio junto a la posta del pueblo. Esa semana había llovido así que había un poco de barro. Igual admiramos algo de esta laguna.


  • Estación de tren: el tren es algo muy importante y está ligado a Talcamávida, al igual que para Quilacoya. La estación queda en el sur del pueblo, cerca de la plaza. Recorrimos sus antiguos trenes, que están oxidándose frente al paso del tiempo. Es un bonito lugar como para recordar años gloriosos del ferrocarril. Cuando chico viajé mucho en tren para ir a esos lugares en verano y, la verdad, me dio mucha nostalgia ver los trenes abandonados a su suerte.






Además, existe el fuerte de Talcamávida, que no pudimos ir a ver en esa ocasión.

Un pueblo lindo para visitar


El pueblo conta con bomberos, posta, colegio, registro civil, carabineros y varios locales de comida. Ten en cuenta que algunos negocios sólo aceptan efectivo. No hay bencinera en Talcamávida. El más cercano está en Hualqui. En nuestra visita comimos sushi (contaba con reparto a domicilio y nos llegó a la cabaña), y pudimos comprar cosas para comer en la cabaña en uno de los negocios del pueblo.

Talcamávida es un lugar muy bonito y con varios atractivos que valen la pena visitar. Si me permiten darles una sugerencia, vayan en tren. Hay varias salidas diarias desde Talcahuano, Concepción y Hualqui y la vista al río Biobío es espectacular.

Ese ha sido un nuevo artículo de "Viajando con Panchito y Eve". Esperamos que les haya gustado. ¡Hasta el siguiente artículo!

miércoles, 19 de julio de 2023

435. Viajando con Panchito y Evelyn 18: Lebu


Hoy les traigo una nueva entrega de una sección que ya es todo un clásico en el blog: "Viajando con Panchito". Aunque, a partir de ahora, mi novia Eve también me acompañará recorriendo varios lugares de Chile, y quizá de otros lados (¿por qué no?). Y después de muchos meses, por fin tengo listo el vídeo del viaje que hicimos con mi guapa en enero pasado.

Sí, es cierto que me demoré mucho en editarlo. Pero, comprenderán que tengo otros asuntos que atender, como mi trabajo, por ejemplo. Además, también paso mucho tiempo con mi novia haciendo muchas cosas (entre ellas mantener este lindo lugar). Bueno, pero lo que importa es que ya está listo. Esperamos que les guste este vídeo, en el retorno de las grabaciones de nuestra sección "Viajando con Panchito y Eve". ¡Saludos!

viernes, 25 de noviembre de 2022

417. Viajando con Panchito 17: Quilacoya

Calle principal de Quilacoya


Ya es hora de un nuevo artículo de una de mis secciones favoritas: "Viajando con Panchito". Durante los más de 10 años en que he escrito en esta sección hemos recorrido varios lugares que he visitado desde chico. Les dejo el listado para que puedan leer los artículos de esta sección:
Hoy no iremos muy lejos de Concepción. Visitaremos un pequeño pueblo ubicado casi a orillas del río Biobío. Nos vamos a Quilacoya.

Bordeando el río Biobío


Quilacoya (palabra que significa "Tres robles") queda en la comuna de Hualqui. En un principio, Pedro de Valdivia halló oro en esos lugares. Según Góngora y Marmolejo (1969) en el libro “Historia de Chile desde su descubrimiento hasta 1575”: “(…) minas muy ricas eran éstas, las de Quilacoya; que en las unas y otras traían 800 indios sacando oro: y para seguridad de los españoles que en las minas andaban, mandó (Pedro de Valdivia) hacer un fuerte, donde pudiesen estar seguros con el oro (…)”. Luego de la muerte de Pedro de Valdivia, la extracción de oro se detuvo por un corto tiempo. Sin embargo, al poco volver a extraer, tuvieron que detenerse definitivamente debido a que el oro se acabó.

Aun así, cuando visito el pueblo, no dejo de mirar bien el estero por si aún queda algo de oro XD

El trayecto demora entre 45 minutos y 1 hora, dependiendo del tráfico

Para llegar al pueblo no es difícil. De Concepción, hay que tomar la ruta Q-60-O para llegar a Hualqui y, una vez allí, virar a la derecha en Lynch. De ahí derecho durante 13 kilómetros hasta llegar al pintoresco pueblo que, según el censo de 2017, tiene 756 habitantes. El camino está completamente asfaltado, aunque no siempre fue así. De hecho, cuando chico, recuerdo que muchas veces no pudimos llegar a Quilacoya por el pésimo camino de ripio que existía en ese entonces, incluyendo la cuesta Quilacoya, una cuesta que no cualquiera podía subir. Hace algunos años hicieron un camino alternativo que bordea el río Biobío, y la línea férrea. Sí: porque también se puede llegar en tren, usando el servicio del Corto del Laja, de EFE.



Hablar de Quilacoya, para mí, es volver a mi hermosa infancia recorriendo los campos de mi abuela, mi madre y mis tíos. Tengo demasiados lindos recuerdos de mi niñez en esas tierras, jugando con todos mis primos, y comiendo asados como familia en la casa del pueblo. Los terrenos de mis tíos colindan con el estero Quilacoya, y muchas veces nos fuimos a bañar allá y así capear los 35 grados que hay en el verano.

Recorriendo Quilacoya


¿Qué lugares se pueden visitar en Quilacoya? Hay varios, pero destaco los siguientes:
  • La estación de trenes: es lo primero que verás al llegar al pueblo si viajas en tren (hay frecuencia todos los días). Si llegas en vehículo lo hallarás en la calle principal, a mano derecha, pasando el retén de carabineros. Es una pequeña pero hermosa estación, donde quedan vestigios de la estación antigua, como el letrero del pueblo. Actualmente cuenta con una sala de espera cerrada, donde hay un pequeño mural pintado en las paredes. Es bonito.
El frontis de la Estación

Con mi madre en el antiguo letrero de la estación

Dentro de la estación con parte
del mural al fondo

  • La Junta: es un sector que queda siguiendo el estero Quilacoya. Este estero desemboca en el río Biobío, a unos 800 metros del pueblo aproximadamente. Ese sector donde ambos cursos de agua se juntan, se llama justamente "La Junta". De hace años que no voy (por eso no tengo fotos), pero recuerdo que me gustaba porque la sensación era extraña pero rica. Por un lado, sentías el frío del agua del estero Quilacoya y, por otro lado, sentías el agua tibia del río Biobío. Precaución: recuerdo que es algo peligroso, porque el río Biobío parece un río quieto, pero no lo es.
  • El Puente Ferroviario: queda en la entrada del pueblo, por el norte. Lo verás de inmediato cuando llegues, a mano derecha. Es el puente que cruza el estero Quilacoya. Buen lugar para tomar fotografías.
Con mi novia en la estación

El puente ferroviario

Vista del estero Quilacoya desde el puente carretero que
colinda con el ferroviario

Yo, con el puente de fondo

El pueblo consta de un colegio, un retén de carabineros, un gimnasio, una pequeña plaza, y algunos negocios de abarrotes. No hay bencinera. La más cercana está en Hualqui. Como ya les indiqué más arriba, Quilacoya es caloroso en verano, así que considera llevar agua, ropa ligera y protector solar.

Durante el año se realizan algunas actividades turísticas para los visitantes que llegan al pueblo. Por ejemplo, este año 2022 se realizó la "Fiesta del Conejo", y también existe "El carnaval de la madera". Puedes acceder a la página de la municipalidad de Hualqui para más información de aquellas actividades.

Si tienes la oportunidad, anda a visitar Quilacoya


Es genial ir Quilacoya, puesto que queda a sólo 45 minutos de Concepción, lo cual hace que ir al campo sea fácil y expedito. Nunca está de más salir un poco de la rutina, e ir a un lugar tranquilo, hermoso, y respirar aire puro en paz. Te animo a que visites Quilacoya. O si lo has hecho, me puedes comentar este artículo sobre si te gustó este lugar. ¡Hasta un siguiente artículo!

miércoles, 11 de agosto de 2021

382. Viajando con Panchito 16: El Tobogán, Cochamó

Más de un año después, por fin un nuevo artículo de viajes. Espero que les guste...


Después de más de un año sin actualizar esta sección, hoy hay una nueva entrega de "Viajando con Panchito". En este nuevo artículo les comentaré sobre un lugar que conocí este año, en mis últimas vacaciones. Es un lugar hermoso, casi virgen, donde uno puede entrar en contacto estrecho con la naturaleza y la creación. Y, si bien es cierto estuve a punto de tirar la esponja (ya sabrán por qué), no me arrepiento de todo lo que tuve que sufrir para llegar a destino. Nos vamos al sur de Chile, a Cochamó.

Vacacionando en Pandemia

A principios de año la Pandemia estaba en su apogeo, entre la primera y segunda ola de contagios. En la actualidad los casos han bajado notoriamente y hay más libertades, pero en marzo no era tan así. El gobierno permitió que pudiéramos salir de vacaciones (tomando todas las medidas de resguardo correspondientes) sacando un permiso especial. Me fui de Concepción rumbo al sur un día antes de que comenzara una cuarentena que se extendió por un par de meses. Si no hubiera salido ese día viernes, las vacaciones se habrían ido a las reverendas.

En este portal se podía obtener el permiso de vacaciones


Pues bien, llegué a Petrohué, un villorrio que queda cerca de Ensenada, comuna de Puerto Varas, Región de Los Lagos (ya hablé de Petrohué en un anterior artículo de "Viajando con Panchito". Puedes leerlo aquí). Alojé con un amigo donde una familia amiga, así que el ambiente era familiar. El lunes decidimos junto con unos amigos a ir al lugar que quiero mostrarles hoy: El Tobogán. Veamos de qué se trata, y qué tan lindo es.

Una laaaarga caminata 

Si vienes del norte, puedes desviarte en Osorno hacia la cordillera, por la rivera norte del lago Llanquihue, y en Ensenada seguir al sur hacia Cochamó. De Concepción a Cochamó son unos 681 km.

Cochamó (foto tomada de Wikipedia)


Para llegar a Cochamó, puedes guiarte por el mapa que adjunto en este artículo. Cochamó es un pequeño pueblo de unos 4 mil habitantes ubicado al sureste de Puerto Montt (capital regional). No puedo decir mucho de Cochamó porque sólo pasamos de largo, puesto que el camino hasta El Tobogán es largo. Pero, pasando el pueblo, a unos 5 km hay una bifurcación a la izquierda, yendo hacia la cordillera. De ahí, son unos 5 km más de ripio hasta un estacionamiento, donde hay que dejar el vehículo y continuar la travesía a pie. Luego les daré un dato en Cochamó que es imperdible si andas por esos lados.

Como dato curioso, Cochamó viene del mapudungún, que significa "donde se unen las aguas". Esto, debido a la unión del estuario del Reloncaví con el Océano Pacífico.

Pues, tal como les dije recién, para llegar a El Tobogán hay que hacer una caminata... digamos que no es tan extrema, pero en mi caso particular fue mi primera caminata de esta índole, y junto con mis amigos demoramos casi 5 horas en llegar. Un camino cansador, y a ratos sentía que no podía seguir y me arrepentía de haber ido. Pero, luego de ese trayecto, que son unos 13 km., pudimos llegar. Ah, pero antes, tuvimos que cruzar un estero.

El camino de ripio llega hasta donde dice "Quila". De allí hay que caminar hasta El Tobogán (en la esquina superior derecha de la imagen)


El lugar es sencillamente hermoso. Es que no tengo palabras para describirlo. El tobogán es una formación rocosa por donde cae una cascada. Uno se puede deslizar por allí como si efectivamente fuera un tobogán. No hay playa. El borde del río es de muchas, pero muchas piedras... y mucho verde también. Había algo de gente (era principios de marzo y ya muchos no estaban vacacionando) pero, aun así, uno puede disfrutar de la naturaleza. La caminata se realiza bordeando el río Cochamó, y aparte de cruzar el estero antes de llegar a destino, pasamos por acantilados, zonas rocosas, barro, puentes colgantes y hasta tuvimos que usar un tronco caído para cruzar por un pequeño barranco. Emocionante, pero muy cansador (por lo menos para mí, que no tengo el físico para esas cosas XD).







Vista panorámica del sector. Precioso.

Totalmente recomendado. Y, luego de regresar los 14 km recorridos, volvimos a Cochamó y pasamos a un local donde ofrecen pastelería y cafecitos, además de cositas para comprar de recuerdo. Su nombre es "Matería Cochamó", y es atendido por sus propias dueñas. Es sencillamente bakán. Atención familiar y el ambiente es muy grato (a la izquierda verás algo de lo que comí. Muy rico por cierto). Aprovechamos de descansar los pies, en especial una de nuestras amigas que se torció cuando veníamos de vuelta. Si quieres conocerlos, te dejo su cuenta de Instagram aquí.

En Cochamó puedes encontrar servicios básicos: supermercado, almacenes, hospital, correo y más. No recuerdo si había una bencinera, pero siempre es mejor ir sobre seguro y llenar el estanque en Ensenada, donde sí recuerdo que hay una porque ahí llené el estanque luego del viaje de Concepción a Petrohué. Y sí: volvería de nuevo. El sur de Chile es precioso. Espero tener la oportunidad el otro año de ir nuevamente y conocer nuevos lugares, y así contárselos a ustedes en "Viajando con Panchito". Hasta el siguiente artículo.


sábado, 8 de febrero de 2020

352. Viajando con Panchito 15: Saltos del Laja

Escucha este artículo (2:54 min)

La cascada en Octubre
¡Agarra tus maletas y tus ganas de conocer! Viajemos a un destino muy conocido acá donde vivo y, en general, en todo Chile: Los Saltos del Laja. ¡Acompáñame! 
¡Verano! Tiempo de vacacionar, pasear, relajarse y descansar luego de un año de trabajo. Bueno... en mi caso aun no puedo. Llevo menos de seis meses trabajando por lo que no tengo derecho a vacaciones. Na' que hacer. Sin embargo, podemos viajar imaginariamente a través de mi ya clásica sección Viajando con Panchito. En esta ocasión iremos a un lugar que queda relativamente cerca de Concepción y que podemos disfrutar durante todo el año. ¿Ya tienes tu equipaje listo? Por la mismísima... siempre lo mismo contigo. Cuando lees un artículo de Viajando con Panchito ya debes tener tu equipaje. ¡Apúrate! Nos vamos a los Saltos del Laja.

Los Saltos del Laja, imperdible destino en el Biobío

Este salto de agua está ubicado a 97 kilómetros de Concepción. Se llega a través de la Ruta 146 hasta Cabrero y, de allí, hacia el sur por la Ruta 5 hasta el cruce que te lleva al Salto del Laja. Honestamente considero oportuno mencionar que, si realmente uno quiere admirar esta belleza natural, es mejor ir entre septiembre y noviembre, básicamente por dos razones: 1. Hay menos gente en el lugar; y 2. Trae más agua que en el verano. Aquí te dejo algunas fotos de la visita que hice en octubre, hace un par de años.



Mapa para llegar a los Saltos

Antiguamente la Ruta 5 (Carretera Panamericana) pasaba muy cerquita de los saltos. Una vez que se concesionó la carretera, hicieron un by-pass para evitar los saltos. De norte a sur no hay que pagar peaje. De sur a norte sí hay que hacerlo, por un valor de $700 automóviles (gratis si presentas un boleto del peaje Troncal "Las Maicas"). Una vez llegado al lugar, puedes estacionar tu auto y seguir un sendero que, en aproximadamente unos 800 metros, te llevará a la cascada, donde puedes acercarte a admirar este lugar. ¡Ojo! Está prohibido bañarse en el río Laja, aunque, como siempre, la gente NO obedece y muchos han muerto allí.

SUGERENCIA: Siempre respeta las instrucciones. Cuida tu vida.

La cascada en enero

También hay un sendero que, luego de una subida no muy difícil, te permite llegar a un mirador para observar los saltos desde la altura. Es un lugar sencillamente hermoso, siempre y cuando sepas en qué época del año ir. En verano es caluroso, con poca agua y atestado de gente. Personalmente no me gusta ir en esas condiciones.

Hay restaurantes, zonas de camping, cabañas y hoteles en el lugar (de pago, claramente). Lamentablemente en estos últimos años trae poca agua debido a la sequía, la actividad humana y el calentamiento global. Pero vale la pena una visita.

Y hasta aquí una nueva entrega de Viajando con Panchito. Pronto nuevos lugares para que los conozcas. ¡Hasta un siguiente artículo!

viernes, 29 de marzo de 2019

334. Los viajes de Panchito 14: Caleta Tortel


¡¡Bienvenidos a una nueva entrega de mi sección favorita!! Hoy en Los viajes de Panchito nos iremos a la Patagonia. Sí: conoceremos un pueblo muy pintorezco que queda casi al final de la carretera austral, ruta 7. Conozcamos al pueblo de Caleta Tortel. ¿Tienen su equipaje a mano? Entonces, comencemos con nuestro viaje.

Caleta Tortel: conociendo la Patagonia Chilena

Mapa del camino entre Coyhaique y Tortel
No es primera vez que venimos a la Patagonia. Anteriormente les hablé de Chile Chico en el artículo 206, y de Comodoro Rivadavia en el artículo 059. Todos estos lugares son hermosos, y si tienen la oportunidad de conocerlos, háganlo. Hoy, entonces, vamos nuevamente a la patagonia, y nos iremos a Tortel, caleta que queda a unos 1311 kilómetros al sur de Concepción. Para llegar allá, hay que llegar primeramente a Coyhaique, capital de la región de Aysén. De ahí, son sólo 454 km para llegar a este hermoso lugar, recorriendo lindos parajes dignos de admirar y contemplar. El camino está pavimentado en ciertas partes (de lo que recuerdo, está pavimentado hasta Villa Cerro Castillo. El resto es de ripio).

Antes de continuar, debo indicarles que las fotos y detalles que daré a continuación son de mis vacaciones del año 2008, hace ya 11 años :P

Al llegar al pueblo, lo primero que llama la atención es un gran estacionamiento. Es que Caleta Tortel no tiene calles. Sólo pasarelas de madera. Para recorrerla, debemos dejar el auto en el estacionamiento y de ahí acceder al pueblo a pie.

De más está decir que los paisajes son hermosos, como ya les había dicho anteriormente.

Para ir a Tortel, hay que pasar por Cochrane (en la foto)
Hermosa montaña
Junto con mi hermano mayor en un puente de la carretera
Yo, hace 11 años, en la entrada a Tortel
 
Caminar por entre las calles del pueblo es fantástico. Como no hay calles, no está ese molesto ruido de los vehículos. Se respira aire puro y una tranquilidad digna de envidiar. ¡Es maravilloso! A continuación les dejo unas fotos del pueblo y sus hermosas pasarelas.







De vuelta de Tortel
Es importante recalcar que, en estos lugares donde la actividad humana es mínima con respecto a la inmensidad de la naturaleza, hay que cuidar estos lugares hermosos. ¿Acaso no es hermoso contemplar estos hermosos paisajes? La mano del hombre no puede destruir semejante belleza. Así que les dejo el dato: a donde quiera que vayan deben cuidar el medio ambiente.

En Caleta Tortel la vida es un poco más cara. El aislamiento hace de las suyas. No recuerdo que haya bencinera en el pueblo (por lo menos hace 11 años), por lo que debes echar gasolina en Cochrane. Vale la pena pegarse el pique hasta allá, no solamente por los paisajes, sino también por la tranquilidad. ¡Gracias por haber leído este artículo! Nos vemos.